Beatrix Killeen, de 31 años, es una embajadora de la National Dairy Council que compagina su trabajo corporativo con la vida en una granja lechera. Además, encuentra la manera de incorporar su herencia nigeriana, húngara e irlandesa en su cocina.
Beatrix Killeen. Photo: Clare Keogh
Killeen, de 31 años, es embajadora de la National Dairy Council y equilibra su carrera en el ámbito legal corporativo con la gestión de una granja lechera. Lo que la impulsa es la conexión con sus raíces, incorporando elementos de sus herencias nigeriana, húngara e irlandesa en su cocina.
“El año que terminé la universidad y comencé mi carrera en derecho corporativo, estaba ayudando a mi esposo a transformar la antigua granja de ovejas de su familia, ubicada en otra parte del país, en una moderna granja lechera”, comenta Killeen.
“Cuando me alejo del ajetreo de la ciudad y me encuentro ordeñando las vacas en nuestra granja, siento que me transporto a la cocina de mi abuela en Hungría; esa es la única forma en que realmente puedo desconectar”, añade.
