Copenhague – Funcionarios daneses y groenlandeses esperan aclarar “malentendidos” en una reunión con el vicepresidente estadounidense, JD Vance, sobre el futuro de Groenlandia.
La cita, de gran importancia, se llevará a cabo este miércoles en la Casa Blanca. El vicepresidente Vance ha acusado a Dinamarca de descuidar su territorio autónomo. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha manifestado durante años su interés en comprar o anexar el territorio ártico, y esta semana intensificó las tensiones al afirmar que Estados Unidos lo obtendrá “de una forma u otra”.
El ministro de Asuntos Exteriores danés, Lars Lokke Rasmussen, informó a la prensa en Copenhague que él y su homólogo groenlandés, Vivian Motzfeldt, solicitaron una reunión con el Secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. Fue el propio Vance quien solicitó participar y acoger el encuentro en la Casa Blanca.
Tras las repetidas declaraciones de Trump a principios de 2025 sobre su deseo de tomar el control de Groenlandia, Vance anunció una visita no invitada a la isla ártica en marzo. Ante la fuerte protesta en Dinamarca y Groenlandia, limitó su visita a la base militar estadounidense de Pituffik, en el noroeste de Groenlandia.
Durante su breve estancia –de apenas unas horas–, Vance criticó duramente a Dinamarca por lo que consideró una falta de compromiso con Groenlandia y la seguridad en el Ártico, calificándola de “mal aliado”. Estas declaraciones indignaron a Copenhague, un firme aliado transatlántico que ha enviado tropas a las guerras estadounidenses en Irak y Afganistán.
El primer ministro sueco, Ulf Kristersson, recordó el domingo que “al contrario, Estados Unidos debería agradecer a Dinamarca, que a lo largo de los años ha sido un aliado muy leal”.
Aclarar ‘malentendidos’
Para Nuuk y Copenhague, el encuentro en la Casa Blanca tiene como objetivo resolver “malentendidos” relacionados con la defensa de Groenlandia, la presencia militar china en el Ártico y la relación entre Groenlandia y Dinamarca, que junto con las Islas Feroe conforman el Reino de Dinamarca.
“Para el oyente estadounidense no informado, las conversaciones en curso entre Dinamarca y Groenlandia podrían interpretarse como si la secesión de Groenlandia de Dinamarca fuera inminente”, explicó la especialista en Groenlandia, Mikaela Engell. En ese caso, “entiendo que, en esta situación, sería mejor que los estadounidenses tomaran el control de ese lugar estratégico”, añadió la exrepresentante danesa en la isla, en declaraciones a AFP.
Sin embargo, subrayó que “esta discusión ha estado en marcha durante años y años y nunca ha significado que Groenlandia estuviera a punto de independizarse”.
Washington ha acusado a Copenhague de no hacer lo suficiente para proteger a Groenlandia de la amenaza que, según afirma, representan China y Rusia. El gobierno danés rechaza este argumento y recuerda que ha invertido casi 90 mil millones de coronas danesas (14 mil millones de dólares) para reforzar su presencia militar en el Ártico.
El ministro de Asuntos Exteriores danés explicó que la razón por la que Copenhague y Nuuk solicitaron la reunión del miércoles es “para trasladar toda la discusión… a una sala de reuniones, donde puedan mirarse a los ojos y hablar de estos temas”.
Rasmussen viajará a Washington junto con su homóloga groenlandesa, Motzfeldt, quien también se reunirá con el ministro de Defensa danés, Troels Lund Poulsen, y el Secretario General de la OTAN, Mark Rutte, el 19 de enero para discutir la seguridad en el Ártico.
Dinamarca y Groenlandia han dejado claro que cuentan con la OTAN para la defensa de la isla. “Estamos avanzando con el tema de una presencia más permanente y amplia en Groenlandia por parte de las fuerzas de defensa danesas, pero también con la participación de otros países”, declaró Poulsen a la prensa.
Rutte afirmó el lunes que la alianza de la OTAN está trabajando en “los próximos pasos” para reforzar la seguridad en el Ártico. Según fuentes diplomáticas de la OTAN, algunos miembros de la Alianza han propuesto lanzar una nueva misión en la región, aunque aún no hay propuestas concretas sobre la mesa.
