Un grupo de recogida de excedentes agrícolas en Cornualles ha salvado un millón de libras esterlinas en frutas y verduras de los campos y las ha entregado a bancos de alimentos, operando a través de 160 puntos de ayuda en el Suroeste pese a advertir sobre graves restricciones económicas.
Voluntarios gestionan distribución de alimentos en el Suroeste británico
La organización depende de voluntarios para recolectar esta fruta y verdura y distribuirla entre 160 bancos de alimentos, despensas comunitarias y cocinas del Suroeste británico.
Distribución de alimentos desde 2020
Desde su puesta en marcha en 2020, la entidad ha conseguido reutilizar más de 460 toneladas de alimentos.
Actualmente, la organización proporciona comida a 11.000 personas cada semana, bajo la norma estricta de que todos los productos deben entregarse de forma completamente gratuita a los beneficiarios.
Presión económica sobre Gleaning Cornwall y aumento de la demanda
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A pesar de haber alcanzado esta cifra histórica, la fundadora de la organización benéfica, Holly Whitelaw, advirtió que la continuidad del proyecto se encuentra amenazada por la situación económica. Hay menos dinero disponible y necesitamos hacer más con él
, afirmó Whitelaw, quien añadió que su infraestructura necesita financiación de forma urgente para poder seguir operando ante el fuerte incremento en los costes de transporte, almacenamiento y coordinación.
Datos del Consejo de Cornualles y del Trussell Trust
Esta presión financiera coincide con un momento de máxima demanda de ayuda alimentaria en la región. Datos del Consejo de Cornualles indican que, desde 2015, el número de puntos conocidos que proporcionan alimentos en la zona ha pasado de 20 a 180. Por su parte, las estadísticas del Trussell Trust en el condado muestran que sus bancos de alimentos distribuyeron más de 35.500 paquetes de emergencia entre abril de 2024 y marzo de 2025. Además, un estudio del propio Consejo reveló que el 30% de los niños del condado viven en situación de pobreza alimentaria.
Si desperdiciamos comida, desperdiciamos la sustancial energía que se destinó a producirla. Usar recursos existentes reduce costos y beneficia al medio ambiente.
Por ello, Whitelaw sostiene que aprovechar los recursos disponibles es fundamental para combatir el hambre y reducir el impacto ecológico derivado del desperdicio de alimentos en la región.
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