El guardaespaldas del empresario egipcio Sabri Nakhnukh ha generado una amplia reacción en las redes sociales debido a su físico poco común, caracterizado por músculos notablemente abultados y una apariencia desproporcionada. Se especula que este resultado podría ser consecuencia del uso de inyecciones localizadas en los músculos.
El guardaespaldas ha afirmado que el desarrollo muscular en sus brazos es natural y genuino. Sin embargo, muchos usuarios no han creído su versión, y sus imágenes se han convertido en objeto de burla y comentarios satíricos en las plataformas digitales egipcias.
