La escalada del conflicto en Medio Oriente ha generado incertidumbre sobre las próximas conversaciones de paz entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos, según declaraciones del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, el lunes. Inicialmente, se planeaba que la reunión tuviera lugar en Abu Dabi entre el 5 y el 6 de marzo, aunque la ubicación ahora es incierta. “Por ahora, debido a las hostilidades, no podemos confirmar que la reunión se celebre en Abu Dabi, pero nadie la ha cancelado”, afirmó Zelenski, enfatizando la importancia del encuentro y el apoyo de Ucrania a las negociaciones, incluyendo los intercambios de prisioneros.
A pesar del ataque conjunto de Estados Unidos e Israel a su aliado Irán, el Kremlin ha expresado su deseo de continuar con las negociaciones. Según su portavoz, Dmitri Peskov, “tenemos nuestros intereses que debemos asegurar y es en nuestro interés continuar estas negociaciones”.
Paralelamente, diversos medios internacionales analizan el impacto del nuevo conflicto en Medio Oriente sobre la guerra en Ucrania. Politico advierte que el “giro de Trump en Irán podría dejar a Ucrania como una guerra olvidada”, señalando la preocupación europea ante las posibles distracciones del expresidente estadounidense y la consecuente pérdida de interés en el conflicto ucraniano. De hecho, si Estados Unidos se ve envuelto en una guerra prolongada en Medio Oriente, Ucrania podría perder el acceso a armas de fabricación estadounidense, según análisis de The Kyiv Independent.
Este último medio también aborda la estrategia de Zelenski al buscar el apoyo de Trump, considerando que es una decisión lógica dado que Irán es un aliado de Rusia y Ucrania busca demostrar su fiabilidad. Sin embargo, la efectividad de esta estrategia es incierta, ya que la hostilidad de Trump hacia Irán o Venezuela no ha afectado su relación con Rusia.
El periódico ruso independiente Meduza ha analizado la narrativa de la propaganda estatal rusa sobre el nuevo conflicto. Según esta propaganda, “la diplomacia está arruinada” y la situación actual recuerda a las guerras de Irak y Libia. Se presenta a Estados Unidos como un “predador” que ha estado planeando la guerra en Irán durante mucho tiempo, y se advierte a Rusia que debe “sacar conclusiones” de lo que está sucediendo en Irán, temiendo ser el próximo objetivo.
Finalmente, en el ámbito cultural, ha circulado una teoría conspirativa sobre la aparición de Jim Carrey en los Premios César de Francia, sugiriendo que no era el actor real, sino un clon. Vogue France explica que la especulación comenzó como un chiste sobre posibles retoques estéticos, pero evolucionó hacia la teoría de la sustitución. El artista drag Alexis Stone incluso publicó una imagen en Instagram sugiriendo haber suplantado a Carrey, alimentando aún más las teorías. El delegado general de la ceremonia de premiación emitió una declaración a Variety Magazine desmintiendo los rumores y destacando la dedicación del actor a aprender su discurso en francés.
