Odessa y Járkov, dos importantes ciudades ucranianas, han sido blanco de recientes ataques rusos que han dejado al menos 23 heridos en Odessa, según informes de las autoridades ucranianas. Paralelamente, Járkov enfrenta un masivo corte de energía que afecta a un gran número de habitantes.
La situación en Ucrania se agrava con la llegada del invierno, considerado el más crudo hasta la fecha en el contexto de la guerra. Testimonios recogidos relatan las duras condiciones que enfrentan quienes se refugian en sótanos durante horas, soportando el intenso frío.
Los ataques rusos continúan impactando diversas ciudades del país, incluyendo Járkov y Odessa, generando un número creciente de víctimas. Mientras tanto, cientos de miles de personas en Kiev se encuentran sin electricidad, enfrentando temperaturas que descienden hasta los -10 grados Celsius.
A pesar de la difícil situación, algunos observadores, como Rob y Arno, quienes se encuentran en Kiev, señalan que existe un factor que las fuerzas rusas parecen haber subestimado. La resistencia y la determinación del pueblo ucraniano continúan siendo elementos clave en el desarrollo del conflicto.
