Ucrania ha calificado de “no oficial” el envío de una delegación húngara para investigar los daños a un oleoducto en su territorio. El gobierno ucraniano considera que el grupo de ciudadanos húngaros no tiene estatus oficial ni ha mantenido reuniones con autoridades competentes.
Hungría, por su parte, afirma haber enviado la delegación para recabar información sobre los daños al oleoducto Druzhba, vital para el suministro energético. Este oleoducto, que data de la era soviética, transporta petróleo ruso a Hungría y Eslovaquia a través de territorio ucraniano. Ucrania ha declarado que la tubería es inutilizable debido a un ataque ruso en enero, una afirmación que el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, cuestiona, sugiriendo que podría tratarse de un intento de chantaje.
En paralelo, Ucrania ha llevado a cabo un importante ataque con drones contra una ciudad portuaria rusa en Krasnodar, causando daños significativos a tres buques de guerra y una terminal de petróleo. Además, se informa de que el oleoducto Druzhba podría permanecer fuera de servicio durante al menos seis semanas.
La situación se complica aún más con el bloqueo de Hungría a un préstamo de 90 mil millones de euros de la Unión Europea a Ucrania. Mientras tanto, Ucrania ha sufrido una noche de intensos ataques rusos, con un saldo de nueve fallecidos y diecinueve heridos.
