El presidente Donald Trump afirmó que la guerra con Irán está “cercando su finalización” en un discurso televisado a la nación el miércoles por la noche. Según sus declaraciones, las fuerzas estadounidenses han “eviscerado” al país y lo han convertido en una amenaza “esencialmente” inexistente, aunque no ofreció un cronograma definitivo para el fin del conflicto.
Trump describió la campaña militar como una “verdadera inversión en el futuro de sus hijos y nietos” y aseguró que el mundo entero está observando. Sin embargo, advirtió que las operaciones continuarán hasta que se logren plenamente los objetivos militares. El mandatario anticipó que en las próximas dos o tres semanas se intensificarán los ataques, con la intención de “devolverlos a la Edad de Piedra, donde pertenecen”.
En caso de que Irán no llegue a un acuerdo con Estados Unidos, Trump amenazó con atacar “cada una de sus plantas generadoras de electricidad, muy duramente y probablemente simultáneamente”.
El discurso, pronunciado 32 días después del inicio de la guerra, fue presentado como una actualización operativa. Mientras tanto, se mantienen conversaciones en curso, según el presidente.
La declaración de Trump se produce en un contexto de creciente preocupación internacional por el conflicto. Los precios del petróleo han experimentado un fuerte aumento, alcanzando los 108 dólares por barril, lo que ha impactado negativamente en los costos de la gasolina y se espera que afecte también los precios de los alimentos.
El ejército iraní ha rechazado la evaluación de Trump sobre sus capacidades, prometiendo “ataques más destructivos” en todo el Medio Oriente en respuesta a los ataques estadounidenses e israelíes.
El secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, advirtió el jueves que el conflicto corre el riesgo de extenderse a una guerra más amplia, instando a una detención inmediata de las ofensivas estadounidenses e israelíes contra Irán y los ataques iraníes contra sus vecinos. Guterres describió la situación como “fuera de control” y advirtió que “ha ido demasiado lejos”.
Además, más de 40 países están manteniendo conversaciones sobre cómo reabrir el Estrecho de Ormuz, vital para el comercio mundial de petróleo, después de que el Reino Unido acusara a Irán de “tomar como rehén a la economía mundial”.
En otras declaraciones, Trump indicó a Reuters que Estados Unidos podría retirarse de Irán “bastante rápido” y regresar si fuera necesario.
