Ginebra, Suiza – Las conversaciones diplomáticas entre Ucrania y Rusia concluyeron este miércoles en Ginebra tras casi dos horas de diálogo, marcando el segundo día de negociaciones.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, confirmó que las discusiones se desarrollaron en dos vías principales: una militar y otra política. Según sus declaraciones, las partes involucradas mostraron una actitud constructiva en el ámbito militar, llegando a un entendimiento básico sobre cómo monitorear un posible alto el fuego y el fin de la guerra, siempre y cuando exista voluntad política.
“Básicamente, han acordado casi todo en este terreno. El monitoreo definitivamente involucrará a la parte estadounidense, lo cual considero una señal positiva”, afirmó Zelenski. El mandatario precisó que no ofrecerá más detalles por el momento, ya que el jefe del Estado Mayor ucraniano, Andríi Hnatov, presentará un informe más exhaustivo a su regreso.
Sin embargo, Zelenski reconoció que la vía política es más compleja, abarcando cuestiones delicadas como el estatus de los territorios ucranianos ocupados por Rusia, la central nuclear de Zaporiyia (ZNPP), también bajo control ruso, y otros temas sensibles. “Si bien hay avances, las posiciones aún difieren”, admitió, añadiendo que las conversaciones en este ámbito “no fueron fáciles”.
“En la vía militar percibí progreso; en la vía política hubo diálogo, acordaron avanzar y continuar. No observé el mismo nivel de avance que en el ámbito militar”, puntualizó.
Kyrylo Budanov, jefe de la oficina de Zelenski y participante en las negociaciones, anunció que la próxima reunión tendrá lugar “en un futuro cercano”.
Por su parte, el jefe negociador ruso, Vladímir Medinski, calificó las conversaciones de “difíciles pero prácticas”. Se ha sugerido que su presencia al frente de la delegación rusa complicó las negociaciones en la vía política, dado su conocido apoyo a la guerra y sus demandas maximalistas.
Durante conversaciones previas en Estambul en 2025, Medinski habría advertido que Rusia estaba preparada para una guerra prolongada si Kiev rechazaba sus exigencias.
Puntos clave de la vía política
Los territorios ucranianos ocupados por Rusia siguen siendo el principal obstáculo en las negociaciones. Kiev aboga por congelar las posiciones actuales como base realista para un alto el fuego, mientras que Moscú exige la retirada de las fuerzas ucranianas del Donbás como condición previa para cualquier acuerdo. Esta demanda incluye zonas de las regiones de Donetsk y Lugansk que Rusia nunca controló y aún no ha logrado ocupar a pesar de 12 años de intentos. Kiev ha rechazado repetidamente esta solicitud.
Estados Unidos ha propuesto la creación de una zona económica libre en la región oriental afectada por la guerra como posible compromiso, una idea que no ha recibido un apoyo entusiasta ni de Ucrania ni de Rusia.
Otro punto de discordia es la ZNPP, ocupada por Rusia desde el inicio de la invasión a gran escala en 2022. Esta central nuclear, la más grande de Europa, generaba aproximadamente el 20% de la electricidad de Ucrania. Washington ha sugerido que, bajo su marco de paz, la planta sería operada conjuntamente por Ucrania, Estados Unidos y Rusia, con beneficios económicos compartidos. Kiev considera esta propuesta como una legitimación de la ocupación rusa.
Participación europea en las negociaciones
Funcionarios del Reino Unido, Francia, Alemania e Italia estuvieron presentes en Ginebra y mantuvieron conversaciones con los ucranianos al margen de la reunión trilateral. Sin embargo, los representantes europeos aún enfrentan dificultades para ser incluidos plenamente en el proceso diplomático liderado por Estados Unidos.
Zelenski enfatizó que la participación europea es “indispensable” para cualquier acuerdo final y anunció que, una vez que la delegación ucraniana regrese con un informe detallado, se pondrá en contacto con sus socios europeos. “La presencia de Europa es muy importante para nosotros”, concluyó.
