Ucrania ha sido objeto de un nuevo ataque masivo por parte de Rusia, que incluyó el lanzamiento de más de 70 misiles, según denunció el presidente Volodímir Zelenski. El secretario general de la OTAN ha confirmado que, tras un acuerdo alcanzado, la ayuda militar de la Alianza Atlántica comenzará a llegar a Ucrania de forma inmediata.
El ataque ruso se produjo después de que el expresidente estadounidense Donald Trump afirmara que el presidente ruso, Vladímir Putin, había cumplido con un compromiso de “alto el fuego energético”. Zelenski, sin embargo, ha condenado enérgicamente la escalada de violencia, señalando que las fuerzas rusas emplearon 450 drones además de los misiles para atacar objetivos energéticos en diversas regiones del país.
Las instalaciones de energía ucranianas han sido particularmente afectadas por estos ataques, lo que ha llevado a Kiev a considerar un ajuste en su estrategia de negociación. La magnitud de los ataques ha provocado una respuesta internacional y ha generado preocupación sobre la estabilidad de la región.
Según fuentes, Rusia ha llevado a cabo una serie de ataques a gran escala, mientras que Trump insiste en que Putin respetó los términos de un alto el fuego temporal. La situación sigue siendo tensa y el futuro de las negociaciones de paz es incierto.
