Cuatro años después del inicio del conflicto, las conversaciones mediadas por Estados Unidos en Ginebra muestran avances, aunque persisten diferencias importantes. Paralelamente, Washington también está llevando a cabo negociaciones indirectas con Irán sobre su programa nuclear.
Las negociaciones en Ginebra, que buscan una solución al conflicto, han logrado cierto progreso en las últimas semanas, según fuentes diplomáticas. Sin embargo, aún existen puntos de desacuerdo clave que dificultan alcanzar un acuerdo definitivo.
En un frente paralelo, Estados Unidos mantiene conversaciones indirectas con Irán, centradas en las preocupaciones sobre el programa nuclear iraní. Estas negociaciones, también llevadas a cabo a través de intermediarios, buscan evitar una escalada de tensiones en la región y encontrar un camino hacia un acuerdo que garantice la no proliferación nuclear.
La combinación de estos dos procesos diplomáticos –las conversaciones en Ginebra sobre el conflicto y las negociaciones con Irán sobre el programa nuclear– representa un esfuerzo complejo por parte de la administración estadounidense para abordar dos desafíos de seguridad importantes simultáneamente.
