Un estudio de la Universidad de Bielefeld, liderado por Aline Sierp, explora cómo la memoria y las emociones juegan un papel crucial en la guerra de Ucrania. La investigación se centra en cómo se utiliza el pasado – tanto la historia personal como la colectiva – como un recurso en el contexto del conflicto actual.
El análisis, publicado por Aktuell Uni Bielefeld, examina la manera en que las narrativas del pasado se movilizan para justificar acciones presentes, fortalecer la identidad nacional y generar apoyo a la guerra. Se observa que tanto Ucrania como Rusia recurren a interpretaciones selectivas de su historia para influir en la opinión pública y legitimar sus respectivos objetivos.
Sierp destaca que las emociones, como el miedo, la ira y el dolor, son elementos clave en esta dinámica. La apelación a recuerdos traumáticos y la exacerbación de sentimientos nacionalistas se utilizan para intensificar el conflicto y dificultar la búsqueda de soluciones pacíficas.
La investigación sugiere que comprender la manipulación de la memoria y las emociones es fundamental para analizar la guerra de Ucrania y sus implicaciones a largo plazo. El estudio subraya la importancia de un análisis crítico de las narrativas históricas y la necesidad de promover una cultura de memoria que fomente la reconciliación y la paz.
