Una reciente investigación de la Universidad de Chicago ha encendido las alertas sanitarias debido a la creciente preocupación por la “súper gripe” H3N2. El estudio revela que las personas que han sido infectadas por COVID-19 podrían ser más susceptibles a este virus y a otros patógenos respiratorios, ya que el SARS-CoV-2 parece causar daños específicos en el sistema inmunológico que dificultan la respuesta ante nuevas infecciones, incluso mucho tiempo después de la recuperación.
Este hallazgo podría explicar el aumento en el número de casos de influenza A H3N2 y la aparición de brotes más intensos y fuera de la temporada habitual.
La investigación de la Universidad de Chicago detalla que la infección por SARS-CoV-2 provoca una disfunción en las mitocondrias, componentes esenciales para el suministro de energía celular. Esta alteración afecta directamente a las células T de memoria, que son cruciales para reconocer y combatir tanto patógenos conocidos como nuevos virus que ingresan al organismo.
Actualmente, se han confirmado casos de la súper gripe H3N2 en varias provincias argentinas, incluyendo Buenos Aires, Ciudad de Buenos Aires, Santa Cruz, Mendoza y Neuquén. De los nueve casos confirmados hasta el momento, cuatro no tienen antecedentes de viajes recientes, lo que indica una circulación comunitaria del virus en el país. Los restantes casos corresponden a personas que viajaron a Europa u otras provincias.
El informe de la Universidad de Chicago también señala un incremento en la circulación simultánea de diversos virus respiratorios, como la influenza y el virus sincicial respiratorio (VRS), tras la pandemia de COVID-19. El debilitamiento del sistema inmunológico observado facilita la aparición de coinfecciones y brotes más severos de la súper gripe H3N2, lo que supone un desafío adicional para los sistemas de salud.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha advertido sobre el subclado K de la influenza A H3N2, que presenta una mutación en la hemaglutinina que aumenta su capacidad de contagio en un 56%. Además, esta cepa demuestra una notable capacidad para evadir la inmunidad generada por infecciones previas o la vacunación antigripal, lo que facilita su propagación incluso entre personas inmunizadas.
Ante la circulación concurrente de la súper gripe H3N2 y el virus sincicial respiratorio, la OPS emitió una alerta regional el 9 de enero. Entre las recomendaciones principales se encuentran la vacunación antigripal, el lavado frecuente de manos, la ventilación de espacios cerrados, el uso de barbijo en caso de síntomas respiratorios y la consulta médica temprana para prevenir complicaciones.
