El reconocido actor Harrison Ford, de 83 años, ha compartido detalles íntimos sobre una etapa sumamente difícil de su juventud. En una reciente entrevista para el podcast Awards Chatter de The Hollywood Reporter, Ford reveló que durante sus años de estudiante luchó contra una depresión severa.
El intérprete describió un estado de profunda apatía y aislamiento, llegando a afirmar: «Estaba más que depresivo. Creo que estaba enfermo». Ford recordó que en aquel entonces se encontraba psicológicamente mal y le resultaba extremadamente difícil salir de la cama.
Para ilustrar la gravedad de su situación, el actor relató una rutina desgarradora: «Me levantaba de mi cama individual, tomaba el teléfono, pedía una pizza, volvía a la cama y me quedaba allí acostado hasta que la entregaban».
Sin embargo, la vida de Ford dio un giro significativo cuando decidió tomar clases de teatro durante sus estudios. Según sus propias palabras, este paso «realmente cambió mi mundo, cambió mi vida». Gracias a estas lecciones, Ford encontró su lugar entre los «contadores de historias», lo que le proporcionó el enfoque necesario y la oportunidad de trabajar en proyectos creativos junto a otras personas.
Este periodo de superación personal precedió su salto a la fama en 1973, cuando logró destacar gracias a su papel en la película American Graffiti.
