La reciente rotación de personal en el equipo del Príncipe Harry y Meghan Markle ha levantado sospechas. Tras un año de cambios constantes, la ex corresponsal real de la BBC, Jennie Bond, ha compartido su opinión al respecto, señalando que la situación no es precisamente normal.
Bond, en declaraciones a The Mirror, incluso recurrió a una frase de Oscar Wilde para ilustrar la situación: “Perder a un miembro clave del personal puede considerarse un infortunio; perder a dos, una negligencia”. La experta se pregunta por qué dos figuras importantes de su equipo han decidido renunciar en tan poco tiempo, y por qué la tasa de rotación de personal es tan alta. “Definitivamente, algo parece estar mal”, afirmó.
En cuanto a la salida de James Holt, jefe de la organización Archewell, Bond considera que es comprensible, dado que llevaba más de seis años trabajando con los Sussex. “Me inclino a creer su declaración de que quiere pasar más tiempo con su familia en Londres”, explicó.
Sin embargo, la renuncia de Meredith Maines, la jefa de comunicaciones, genera más interrogantes. Según Bond, Maines fue contratada como una profesional de alto nivel, pero solo permaneció un año en el equipo. Lo que más sorprendió a la experta fue la fría declaración del matrimonio en respuesta a su partida, la cual, según ella, confirmó las sospechas de que su relación profesional se había deteriorado.
El comunicado oficial de los Duques de Sussex al respecto fue breve y conciso: “Meredith Maines y Method Communications han concluido su trabajo con el Duque y la Duquesa de Sussex. El Duque y la Duquesa agradecen sus contribuciones y les desean lo mejor”.
