El entrenador Heuberger anticipa un partido complicado. “Nos espera un baile caliente. El pabellón estará lleno, será una atmósfera intensa”, afirmó. El técnico de la SG es consciente de que Bönnigheim, a pesar de su posición en la tabla, luchará con todas sus fuerzas para evitar la derrota.
“Incluso en el partido de ida no dominamos desde el principio”, recordó Heuberger, quien predice que “no será un festín de juego vistoso, ya que ambos equipos no están en condiciones de ofrecer un espectáculo brutalmente atractivo”.
Sin embargo, Heuberger tiene una cosa clara: la contienda será dura. “Nos defenderemos. Siempre digo que necesito más exclusiones, ya que eso expresa agresividad. No a través de acciones tontas o antideportivas, sino con dureza que inspire respeto al oponente”, explicó.
