La historia de Estados Unidos no se encuentra únicamente en los museos; está presente en las billeteras, los bolsillos y las cajas registradoras. Paul Hollis, director de la Casa de Moneda de los Estados Unidos (U.S. Mint), explica cómo la moneda del país narra su propia trayectoria.
La U.S. Mint es una oficina del Departamento del Tesoro responsable de producir el coinage necesario para el comercio y el intercambio, además de controlar el movimiento de lingotes. Esta institución es una de las dos agencias gubernamentales encargadas de fabricar dinero físico, compartiendo esta función con la Oficina de Grabado e Impresión, que se encarga de los billetes de papel.
Orígenes y evolución
La actual Casa de Moneda fue creada por el Congreso el 2 de abril de 1792 a través de la Ley de Acuñación (Coinage Act), estableciéndose inicialmente en Filadelfia, que en aquel entonces era la capital de la nación. Originalmente, esta entidad estuvo integrada en el Departamento de Estado.
Aunque la primera autorización para establecer una casa de moneda en el país se remonta a una resolución del Congreso de la Confederación el 21 de febrero de 1782, y el primer centavo de circulación general, el Fugio cent, fue producido en 1787 basándose en el dólar continental, la estructura formal se consolidó en 1792.
A medida que la fiebre del oro se extendía por el territorio estadounidense, se abrieron oficinas de ensayo y casas de moneda sucursales para satisfacer las demandas de una nación en crecimiento. En la actualidad, existen cuatro cecas activas dedicadas a la producción de monedas: Filadelfia, Denver, San Francisco y West Point.
