¿Qué es lo que más impacta al revisitar este clásico supremo de Hitchcock? Su cercanía con “Psicosis”, película anterior del maestro, de la cual “Los Pájaros” extiende un haz de intenciones y temáticas. En primer lugar: superar el marco del sacro-santo suspense para alcanzar la siguiente etapa, la de la violencia, el asco y el horror.
A través de la multiplicidad de escenas de ataques de aves que se abalanzan sobre Tippi Hedren y los habitantes de Bodega Bay, un pueblo de California del Norte digno de un cuento gótico inglés, Hitch orquesta una sinfonía gore, llena de salpicaduras de sangre, ruidos horribles y ojos arrancados, como una variación de la antológica secuencia del asesinato con un cuchillo, bajo la ducha, de “Psicosis”.
Dominación tóxica
Sin contar con la dimensión erótica, llevada al extremo durante un final con aires sadomasoquistas, en el que el espectador contempla a una actriz suplicada, gimiendo de dolor, manchada por el simple contacto de los animales en su piel. Algunos han visto en “Los Pájaros” una gran película sobre la violación, así como sobre el deseo frustrado. Porque, al igual que “Psicosis”, “Los Pájaros” sigue siendo una historia de un hijo mayor fagocitado por una madre castradora.
Todas las manifestaciones sobrenaturales pueden interpretarse así como la ira reprimida de Lydia Brenner hacia una mujer atraída por su hijo Mitch (el pálido Rod Taylor). La conexión es aún más evidente porque Hitchcock enfatiza abiertamente el parecido físico de la madre y la posible nuera (Jessica Tandy y Tippi Hedren tienen el mismo peinado) y las reúne finalmente en un abrazo tóxico que sella la dominación de una sobre la otra.
Dicho esto, “Los Pájaros” no solo sigue los pasos de otra película. También anticipa gran parte de los códigos del cine de zombis, un género que floreció unos años más tarde. “La Noche de los Muertos Vivientes”, estrenada en 1968, le debe mucho. Además del uso del gore, retomará el principio de la casa asediada que una célula familiar disfuncional intenta preservar.
◗ Domingo 22 de febrero a las 21h en Arte. Película de suspense estadounidense de Alfred Hitchcock (1963). Con Tippi Hedren, Jessica Tandy, Rod Taylor. 1h59. (Disponible bajo demanda en Arte.tv).
