El empresario Eduardo Hochschild se destacó como el único representante peruano en el ranking “The World’s Billionaires 2026”, una prestigiosa clasificación internacional que identifica a las mayores fortunas a nivel global. La revista Forbes elaboró el listado, posicionando al ejecutivo entre los individuos más ricos del mundo.
Según la publicación, el presidente del Grupo Hochschild alcanzó un patrimonio estimado en USD 5.200 millones, lo que le valió el puesto 823 en el escalafón. Esta posición representa una mejora significativa en comparación con el año anterior, cuando su riqueza se situaba en USD 2.400 millones y ocupaba el lugar 1.513.
La metodología empleada para elaborar la clasificación considera activos personales, incluyendo participaciones en empresas cotizadas y privadas, propiedades inmobiliarias y otros bienes de valor, aplicando los valores de las acciones y las tasas de cambio vigentes al cierre de la jornada bursátil.
A sus 62 años, Hochschild cuenta con una formación académica en ingeniería mecánica y física, obtenida en la Tufts University de Estados Unidos. Se incorporó al conglomerado familiar en 1987 y desde 1998 ejerce como su presidente.
El Grupo Hochschild controla a Hochschild Mining, una empresa dedicada a la extracción de oro y plata con operaciones en Perú, Argentina y Brasil. Como parte de su estrategia de expansión, en 2025 anunció una inversión de USD 277 millones, a través de su filial Aclara Resources, para el desarrollo de su primera planta de tierras raras en Estados Unidos.
A finales del año pasado, el Grupo Hochschild también anunció la venta de su participación mayoritaria en Cementos Pacasmayo al grupo suizo Holcim, una operación valorada en aproximadamente USD 1.500 millones que aún está pendiente de la aprobación de las autoridades regulatorias peruanas.
El Grupo Hochschild es un conglomerado empresarial latinoamericano con una larga trayectoria en la minería y el comercio de metales, que se remonta a 1911, año en que fue fundado por Mauricio Hochschild. Desde sus inicios, la organización ha desarrollado actividades en diversos países de Sudamérica, combinando la explotación de yacimientos con la comercialización de materias primas, consolidándose como un actor relevante en la industria extractiva regional.
Con el tiempo, el grupo evolucionó hacia una estructura corporativa moderna, centrada en la exploración, producción y procesamiento de metales preciosos, especialmente oro y plata. Hochschild Mining plc, con sede corporativa en Londres y presencia operativa en varios países del continente americano, es una de sus principales empresas y cotiza en la Bolsa de Londres, integrándose en el índice FTSE 250. Esta compañía representa el núcleo de las actividades mineras del conglomerado y concentra proyectos en distintas etapas, desde la exploración hasta la producción comercial.
Actualmente, el Grupo Hochschild mantiene una estrategia orientada al crecimiento internacional, la diversificación geográfica y el desarrollo de nuevos activos, incluyendo proyectos recientes en Brasil y otras zonas del continente.

En Perú, las actividades del grupo minero se centran principalmente en la explotación de yacimientos subterráneos de metales preciosos, con énfasis en la producción de oro y plata. Su operación más importante es la unidad Inmaculada, ubicada en la región Ayacucho, considerada un activo estratégico clave debido a su contribución significativa a los niveles de producción y a los resultados financieros de la compañía. Este yacimiento forma parte de un sistema de vetas epitermales que se explotan mediante métodos de minería subterránea y cuenta con infraestructura de procesamiento propia.
En los últimos años, la empresa ha enfocado sus esfuerzos en ampliar la vida útil de esta operación y en optimizar su rendimiento productivo a través de inversiones continuas y campañas de exploración cercanas al área de explotación. En este contexto, la compañía ha logrado extender el horizonte operativo del proyecto por varias décadas, lo que implica importantes inversiones destinadas tanto a obras de sostenimiento como al desarrollo de nuevos sectores mineralizados. Estas iniciativas buscan asegurar la continuidad de la extracción y mejorar la calidad de los recursos disponibles.
Además de la producción en marcha, el grupo mantiene en el país una cartera de proyectos y actividades exploratorias orientadas a identificar nuevas reservas y fortalecer su presencia en distritos con potencial geológico. Este enfoque incluye programas de perforación y estudios técnicos para incrementar el volumen de recursos, así como la evaluación de iniciativas como el proyecto Royropata, que podría convertirse en una futura fuente de producción.
La familia Brescia es la más acaudalada de Perú, con una fortuna estimada en USD 7.440 millones, impulsada por el desempeño de sus conglomerados Breca Minería y Breca Banca. El sector minero concentra una parte importante de este valor, con Minsur posicionada como el segundo mayor productor mundial de estaño y con operaciones relevantes en oro, además de inversiones en sectores como infraestructura, cemento y pesca industrial. En el ámbito financiero, el grupo fortalece su presencia a través de su participación en BBVA Perú y la dirección de Rímac Seguros, considerada la principal compañía aseguradora del país.
En la segunda posición se encuentra la familia Romero, cuyo patrimonio asciende a USD 6.360 millones, tras un período caracterizado por importantes movimientos empresariales. Entre ellos destacan la venta de activos relacionados con la pesca y la energía, la reestructuración de Primax en diferentes mercados y nuevas adquisiciones en los sectores de seguros, energía y alimentos. Asimismo, la evolución en bolsa de Credicorp –cuyos títulos superaron los USD 280– resultó determinante para la valoración del grupo, ya que concentra aproximadamente la mitad de su riqueza.
