Científicos del Instituto de Ciencia y Tecnología de Austria (ISTA) han logrado un avance en el campo de la física al descubrir cómo las bacterias E. Coli pueden rotar pequeños discos similares a discos de hockey mediante la generación de torque.
La investigación, llevada a cabo por el Materiali Molli Lab bajo la dirección del profesor Jérémie Palacci, utiliza una analogía con la herrería tradicional para explicar el proceso. Al introducir las bacterias E. Coli en agua, sus flagelos —estructuras similares a colas que las propulsan— crean lo que los investigadores denominan un “baño activo”.
Este entorno dinámico funciona de manera similar a un fuego de fragua, elevando la “temperatura” a un equivalente de 2000 °C. Esta energía es la que permite a las bacterias no solo hacer girar micro discos, sino también ayudar en la formación de agregados con consistencia de gel.
El estudio es el resultado de una colaboración conjunta entre Daniel Grober y Jérémie Palacci del ISTA, junto con Tanumoy Dhar y David Saintillan de la Universidad de California, San Diego. Los hallazgos han sido publicados en la revista Nature Physics y contaron con la financiación del Consejo Europeo de Investigación (ERC).
Este descubrimiento aporta nuevos conocimientos sobre el comportamiento de las bacterias en espacios confinados y posee el potencial de sentar las bases para la creación de materiales blandos innovadores.
