Una historia impactante ha salido a la luz en los Países Bajos, donde una mujer llamada Joke ha revelado el horror vivido a manos de su expareja.
El hombre adquirió una máquina de tatuar a través de la plataforma AliExpress y, contra la voluntad de Joke, tatuó su nombre, sus iniciales o mensajes como “propiedad de” unas 250 veces en todo su cuerpo. Este acto se llevó a cabo bajo coacción y manipulación emocional.
El caso de Joke pone de relieve una realidad alarmante en los Países Bajos, donde diversas mujeres son obligadas o manipuladas por sus parejas o exparejas para hacerse tatuajes forzados.
Actualmente, Joke ha decidido dar un paso adelante y convertirse en el rostro de Spijt van Tattoo, una iniciativa dedicada a la eliminación de tatuajes forzados en mujeres, buscando ayudar a otras víctimas de situaciones similares.
