En resumen:
- Un tribunal de Hong Kong ha condenado a 20 años de prisión al magnate de la prensa, Jimmy Lai, de 78 años, en virtud de la ley de seguridad nacional.
- Lai, de 78 años, no ha admitido su culpabilidad, declarándose un “prisionero político”.
- Organizaciones internacionales han expresado su indignación, calificando el juicio como una “farsa”. Jodie Ginsberg, de Committee to Protect Journalists (CPJ), afirmó que “esta sentencia es el último clavo en el ataúd de la libertad de prensa en Hong Kong”.
- Entre los presentes en la sala del juicio, además de la familia del condenado y representantes de consulados extranjeros, se encontraba el cardenal Joseph Zen, de 94 años, obispo emérito de Hong Kong y símbolo de la resistencia contra Pekín.
El tribunal, compuesto por jueces designados directamente por las autoridades, dictaminó que las acciones de Lai fueron “premeditadas” y pertenecían a la “categoría más grave” de delitos. Se destacó que el acusado fue la “fuerza impulsora” de una conspiración para persuadir a Estados Unidos y a otros países para que impusieran sanciones a China y bloquearan Hong Kong. Según el tribunal, Lai utilizó su periódico “Apple Daily” como una herramienta de lobby político y para incitar al odio contra el gobierno, buscando, en última instancia, la “caída” del Partido Comunista Chino. El tribunal rechazó la solicitud de la defensa para reducir la sentencia debido al estado de salud de Lai, considerando sus acciones como “particularmente graves”.
Lai, de 78 años, no ha admitido su culpabilidad, describiéndose a sí mismo como un “prisionero político”.
Farsa judicial. Organizaciones internacionales indignadas por la sentencia
Las organizaciones internacionales han expresado su indignación, denunciando una “farsa judicial”. Jodie Ginsberg, de Committee to Protect Journalists (CPJ), afirmó que “esta sentencia es el último clavo en el ataúd de la libertad de prensa en Hong Kong”. Human Rights Watch se hizo eco de esta opinión, calificando la pena como “cruel e injusta”, que equivale a una “sentencia de muerte”. Thibaut Bruttin, de Reporteros sin Fronteras (RSF), recordó la trágica historia del premio Nobel Liu Xiaobo, quien murió en una prisión china. “No podemos permitir que Lai sufra un destino similar. El telón cae, es el colapso total del periodismo independiente”, subrayó Bruttin en un comunicado.
Las autoridades de Taiwán también criticaron el “hostigamiento político” a Lai, pidiendo su liberación inmediata. “La severa sentencia impuesta a Jimmy Lai en virtud de la ley de seguridad nacional de Hong Kong no solo le priva de su libertad personal y viola la libertad de expresión y la libertad de prensa, sino que también niega a los ciudadanos el derecho fundamental de exigir responsabilidades a los gobernantes”, declaró el Consejo de Asuntos Continentales de Taiwán (MAC).
“La víctima más destacada de la ley. Condenado un magnate de la prensa prodemocrático”
El anuncio de la sentencia estuvo acompañado de medidas de seguridad extraordinarias y una fuerte presencia policial, que acordonó el edificio del tribunal. En la sala del juicio, además de la familia del condenado y representantes de consulados extranjeros, se encontraba el cardenal Joseph Zen, de 94 años, obispo emérito de Hong Kong y símbolo de la resistencia contra Pekín. También se congregaron frente al tribunal antiguos empleados del “Apple Daily”, clausurado por las autoridades, para mostrar su solidaridad con su antiguo jefe.
Lai, quien también posee la ciudadanía británica, ya había sido condenado a penas de prisión en otros procedimientos y se encuentra encarcelado desde 2020. Está recluido en aislamiento y su familia y abogados han alertado en repetidas ocasiones sobre el grave deterioro de su estado de salud.
Es la víctima más destacada de la ley de seguridad nacional, introducida por Pekín en respuesta a las masivas protestas de 2019. Los críticos señalan que esta ley, que criminaliza la secesión y la colusión con el extranjero, se ha utilizado para sofocar por completo la oposición democrática y los medios de comunicación independientes en la antigua colonia británica.
