Hongos potencialmente mortales están desarrollando resistencia a los tratamientos, lo que genera preocupación entre los expertos en salud. Según informes recientes, los agricultores utilizan sustancias químicas que también son esenciales para tratar infecciones fúngicas en humanos, lo que podría estar contribuyendo a la creciente resistencia de estos microorganismos.
La situación plantea un desafío significativo para la medicina moderna, ya que las opciones de tratamiento para estas infecciones se están reduciendo. La exposición repetida a los fungicidas utilizados en la agricultura podría estar seleccionando cepas de hongos más resistentes, dificultando su erradicación en pacientes.
Esta problemática subraya la importancia de un uso responsable de los antifúngicos tanto en la agricultura como en la medicina, así como la necesidad de desarrollar nuevas estrategias para combatir la resistencia fúngica y proteger la salud pública.
