El joven esquiador checo de 21 años, Hroneš, debutó en los Juegos Olímpicos de Invierno en un escenario imponente: el salto más grande en la historia de la disciplina, con una altura de 55 metros. A diferencia de sus competidores, Hroneš optó por realizar su primera maniobra, un Cab 1620 double Nosegrab, sin gafas, mostrando gran confianza. Sin embargo, un aterrizaje imperfecto le valió una puntuación de solo 40 puntos, situándolo inicialmente en la posición 22.
Durante la fase de clasificación, en la que 30 atletas tuvieron tres intentos cada uno, Hroneš, medalla de plata en el Festival Olímpico Europeo de la Juventud de 2022, intentó un Cab 1800 double Nosegrab en su segunda ronda. Nuevamente, el aterrizaje no fue exitoso, resultando en una caída y sin mejorar su puntuación. Esto lo relegó al penúltimo lugar, la posición 29.
Tras la ejecución de todos los competidores, Hroneš era consciente de que sus posibilidades de avanzar a la final, compuesta por los 12 mejores, eran nulas. Incluso un riesgo absoluto y una ejecución perfecta con la máxima puntuación de 100 puntos no habrían sido suficientes.
En su última ronda, Hroneš deleitó al público con un Frontside 1260 Mute Grab, obteniendo 46 puntos. Así concluía su debut olímpico para el joven atleta, quien previamente había logrado el cuarto y quinto puesto en la Copa del Mundo y el decimosexto en el Campeonato de 2025, quedando a las puertas de la final del sábado.
Hroneš se convierte en el primer esquiador checo masculino en competir en Big Air en unos Juegos Olímpicos de Invierno, un hito que Petra Horáka no pudo alcanzar en el estreno de la disciplina hace ocho años debido a una lesión de última hora.
La agenda de Hroneš en Livigno aún incluye la prueba de slopestyle, con la fase de clasificación programada para el lunes 16 de febrero y las posibles rondas por las medallas para el miércoles siguiente.
