Bielefeld (hsbi). Cuando vio la convocatoria para el puesto de “Campusreporter:in”, simplemente tuvo que postularse: “Me encanta crear contenido”, dice Ana Dorl. “Tengo muchas ideas en la cabeza que a veces ni siquiera saben dónde ir. Ahora no solo tengo la oportunidad de ser creativa, sino también una plataforma para ello”.
Desde septiembre del año pasado, la estudiante de Trabajo Social ha estado informando sobre la vida estudiantil en el canal de Instagram de la HSBI. Los Reels de Ana tratan sobre los desafíos cotidianos de estudiar, el estrés de los exámenes y la procrastinación, pero también sobre los aspectos divertidos y agradables de la vida en las seis facultades de la HSBI.
Abierta a las “Tendencias”
Equipada con un smartphone, un mini micrófono y un trípode, recorre la universidad, siempre en busca de temas que puedan interesar a los estudiantes y a los futuros estudiantes, o simplemente hacerlos reír. A veces son formatos creativos de preguntas y respuestas, otras veces contenido más informativo. Como Campusreporterin, apoya al equipo de comunicación de la HSBI. Casi no recibe instrucciones de ellos. Prefieren que esté atenta a las “tendencias” en TikTok o Instagram y que piense en cómo adaptarlas desde la perspectiva de los estudiantes.
“El objetivo es establecer formatos nuevos y creativos y estar cerca de los sentimientos de los estudiantes”, dice Ana. Así surgió su “Bingo de Primeros Pasos” con categorías aparentemente triviales como “prefiere sentarse al fondo de la clase”, “ya está en un grupo de WhatsApp de estudiantes” o “todavía no tiene un carnet de estudiante”. Sobre el tema del trabajo en grupo, hizo un video divertido sobre personas que hacen mucho por el grupo y personas que prefieren ir a la zaga.

Altos Índices de Clics

Ana también da rienda suelta a su creatividad a nivel técnico: transiciones precisas, edición rápida y pequeños trucos visuales: los videos de Ana están a la altura de los tiempos. Y cuando surge una tendencia en TikTok en la que la gente simplemente cubre las palabras desagradables con maquillaje, Ana la adopta, cubre algunas críticas negativas y rápidamente se convierte en una estudiante estrella. “Quiero mostrar de forma honesta y cercana lo que significa estudiar, con sus altibajos”.
De esta manera, la joven de 27 años ha añadido una dimensión al canal de Instagram de la HSBI, y al público le encanta: sus índices de clics son altos, su tasa de difusión también, e incluso el algoritmo le gusta a Ana y muestra sus publicaciones a un número desproporcionado de seguidores potenciales.
Todavía no ha decidido en qué dirección seguirá después de terminar sus estudios: “Me gustaría combinar los medios y los temas sociales. Quiero llegar a la gente, educar y visibilizar temas que de otro modo pasarían desapercibidos”. (yda/lk)
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