Inteligencia Artificial para las Fuerzas de Defensa de África: Una Nueva Herramienta Estratégica
El 27 de febrero de 2026, se presentó un conjunto de herramientas diseñado para asesorar y ofrecer recomendaciones a los responsables políticos y profesionales del sector de defensa africano que buscan utilizar la inteligencia artificial (IA) para fortalecer la seguridad de sus naciones. Esta iniciativa, impulsada por el Africa Center, se basa en lecciones aprendidas en todo el continente, experiencias globales comparativas y las deliberaciones de expertos y militares africanos.
La IA se define como el uso de sistemas informáticos para llevar a cabo tareas que normalmente requieren aprendizaje, planificación o razonamiento humano. Su adopción está creciendo rápidamente en África, abarcando a consumidores, instituciones educativas, gobiernos y empresas, quienes la emplean para mejorar la creación de contenido, optimizar los servicios públicos y agilizar los procesos empresariales.
En el ámbito de la paz y la seguridad, la IA puede facilitar un análisis de conflictos más eficaz y una alerta temprana, según informes de Amani Africa, un centro de investigación con sede en Etiopía. La tecnología impulsada por la IA también puede mejorar la capacidad de las instituciones estatales para hacer cumplir la ley y el orden, y combatir la delincuencia, contribuyendo así a la seguridad de los ciudadanos. Plataformas de vigilancia y aplicación de la ley basadas en IA ya se están utilizando para rastrear redes criminales organizadas y responder o prevenir las actividades de grupos terroristas o insurgentes.
En 2024, Kenia reconoció los desafíos asociados con el uso de la IA en el ámbito militar, coorganizando un taller inaugural con los Países Bajos y Corea del Sur sobre el uso responsable de la IA en el ejército.
África ya está demostrando ser pionera en el uso de la IA. Ruanda fue el primer país en el mundo en utilizar drones para entregar medicamentos y muestras de sangre, y ahora emplea la IA para programar eficientemente las recogidas y entregas de los drones. En Sudáfrica, los drones monitorean las malezas, mientras que en Mauricio, las computadoras analizan datos de salud para mejorar los resultados de los pacientes. En Nairobi, los sistemas de vigilancia controlan el tráfico caótico de la ciudad. Los agricultores de cacao de Ghana utilizan drones para detectar enfermedades en los árboles. Incluso, una empresa en Sudáfrica está digitalizando las lenguas africanas para que el software impulsado por la IA, como Google Translate, pueda mejorar la conectividad.
Además de las aplicaciones en seguridad, la IA se está utilizando para monitorear el cambio climático, las sequías, los suministros de agua y las infestaciones de langostas.
