Lo que antes parecían experimentos fallidos, los videos generados por inteligencia artificial (IA), han dado un salto cualitativo. ¿Quién no recuerda aquel viral de 2023 con Will Smith intentando comer espagueti en una escena que rozaba lo surrealista? Apenas dos años después, la tecnología ha avanzado a tal punto que las imágenes creadas por IA son cada vez más difíciles de distinguir de las escenas de un largometraje.
La última innovación en este campo es Seedance 2.0, un generador de video desarrollado por ByteDance, la empresa matriz de TikTok. En cuestión de días, la red social se inundó de clips hiperrealistas: finales alternativos de series inexistentes, escenas espectaculares de películas nunca filmadas y secuencias dignas de las grandes producciones de Hollywood.
Un video de IA que inquieta a Hollywood
El clip que ha generado mayor preocupación en la industria muestra una intensa escena de acción protagonizada por versiones digitales de Brad Pitt y Tom Cruise en la azotea de un edificio en ruinas, con una calidad visual comparable a la de un blockbuster.
Según informa The New York Times, la pieza fue creada por el director irlandés Ruairi Robinson utilizando la nueva versión del sistema, lo que ha provocado una rápida reacción de estudios, sindicatos y creadores, preocupados por el vertiginoso avance de estas herramientas.
Basta con ver el video para apreciar el enorme progreso tecnológico. La diferencia con las primeras generaciones de videos generados por IA es abismal. Para muchos espectadores, la única pista de su origen artificial reside en el diálogo, no por falta de realismo técnico, sino por lo absurdo de algunas líneas. En la escena, por ejemplo, Pitt grita: “¡Mataste a Jeffrey Epstein, animal!”.
La reacción en la industria no tardó en llegar. El guionista Rhett Reese,, conocido por Deadpool, confesó a The New York Times que el video le provocó un escalofrío y advirtió que estas herramientas podrían destruir puestos de trabajo en el sector, reavivando los temores que ya desembocaron en la huelga de guionistas de 2023, cuando miles de profesionales exigieron límites al uso de la IA en Hollywood.
Mientras tanto, los usuarios han comenzado a experimentar con la herramienta. En cuestión de horas, comenzaron a circular finales alternativos de Juego de Tronos, peleas inéditas de Dragon Ball Z, escenas nuevas con Walter White, el protagonista de Breaking Bad, e incluso un nuevo Will Smith enfrentándose a un feroz monstruo de espaguetis., todo generado en cuestión de minutos.
Disney y la batalla por los derechos de autor
El entusiasmo del público contrasta con la preocupación de los estudios. La Motion Picture Association, que representa a Disney, Universal, Warner y Netflix, acusó a ByteDance de permitir un uso no autorizado de material protegido “a escala masiva” en un solo día, según declaraciones recogidas por AFP.
Su presidente, Charles Rivkin, afirmó que el servicio opera sin garantías suficientes contra la infracción de derechos y exigió a la empresa detener estas prácticas.
ByteDance ha respondido asegurando que respeta la propiedad intelectual y que reforzará sus mecanismos de protección para evitar el uso indebido de imágenes y contenidos protegidos.
Como primer paso, ByteDance afirma haber limitado la posibilidad de generar clips con personas reales, aunque, como señala Futurism, todavía queda por ver cuán efectivas serán estas restricciones, especialmente considerando las dificultades similares que enfrenta OpenAI con Sora para controlar usos indebidos en sus propias plataformas.
Lanzar primero, regular después
Algunos analistas del sector señalan que en la industria tecnológica es común lanzar productos con pocas restricciones para generar impacto mediático y atraer usuarios, e imponer controles solo después de que la herramienta haya ganado popularidad.
El caso de Seedance 2.0 se suma a una serie de avances tecnológicos chinos que han sorprendido al mercado estadounidense, siguiendo los pasos de DeepSeek, cuyo modelo de razonamiento compite con sistemas como ChatGPT. Como resumió Elon Musk en X al ver uno de los videos generados: “Está sucediendo muy rápido”.
Más allá del uso de rostros reales sin autorización, la polémica se extiende porque Seedance no solo genera escenas realistas, sino que permite controlar detalles técnicos como la iluminación, las sombras y el movimiento de cámara, acercando la experiencia al trabajo de un director profesional.
Según la consultora suiza CTOL Digital Solutions, Seedance 2.0 es actualmente el modelo de generación de video más avanzado del mercado, superando en distintas pruebas a Sora, de OpenAI, y a Veo, de Google.
Aun así, no todos están convencidos. Heather Anne Campbell, productora ejecutiva y guionista de Rick y Morty, aseguró en redes sociales, según recoge The New York Times, que, pese al impacto visual, nada de lo producido hasta ahora resulta verdaderamente conmovedor o creativo, y describió el fenómeno como un espectáculo pasajero.
Sin embargo, incluso quienes dudan de su valor artístico reconocen que la tentación de usar estas herramientas para reducir costos será enorme. Como admitió Reese, escribir un guion podría terminar siendo más caro que pedírselo a una máquina. Y ese es, en el fondo, el temor que hoy recorre Hollywood: que el avance de estas tecnologías cambie profundamente la forma en que se hacen las películas, reduciendo el papel de actores, cámaras e incluso guionistas en parte del proceso creativo.
