La sombra de la tragedia continúa planeando sobre la figura de Ian Watkins, ex vocalista de la banda Lostprophets. Dos reclusos han negado su participación en el asesinato del músico, ocurrido en prisión. Según reportes de la BBC e Ireland Live, ambos individuos se han desvinculado del crimen, complicando aún más la investigación.
Watkins, condenado en 2013 por intentar agredir sexualmente a una bebé, cumplía su pena cuando fue atacado fatalmente en la cárcel. Las autoridades iniciaron una investigación exhaustiva tras el incidente, y ahora, dos posibles implicados han rechazado cualquier vínculo con el asesinato.
Este caso ha revivido el debate sobre la seguridad en las prisiones y las condiciones de vida de los reclusos, especialmente aquellos con perfiles mediáticos como el de Watkins. A medida que avanza la investigación, se espera que surjan más detalles sobre lo ocurrido y se determine la responsabilidad de los implicados.
