Científicos en Estados Unidos están desarrollando una innovadora tecnología de impresión 3D para crear tejido hepático humano temporal, lo que podría representar un avance significativo para pacientes que sufren de insuficiencia hepática aguda. Este enfoque utiliza células humanas vivas y proteínas estructurales como el colágeno.
Financiamiento gubernamental para impulsar el proyecto
Investigadores de la Universidad Carnegie Mellon han recibido una financiación de 28.5 millones de dólares de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada para la Salud (ARPA-H) del gobierno estadounidense. El objetivo es desarrollar un método para imprimir tejido hepático funcional que pueda ser implantado temporalmente en el cuerpo del paciente.
Este proyecto forma parte de un programa más amplio llamado PRINT, que se centra en el desarrollo de tejidos personalizados y regenerativos utilizando tecnologías nanotecnológicas avanzadas.
Tecnología LIVE y la bioimpresión
Los investigadores se basan en una nueva tecnología conocida como LIVE, un método avanzado de bioimpresión 3D para tejidos hepáticos. Esta técnica se fundamenta en la plataforma FRESH, que permite la impresión utilizando:
- Células humanas vivas
- Proteínas de soporte para la estructura del tejido, como el colágeno
Esta plataforma permite crear estructuras tridimensionales complejas que imitan la arquitectura natural del tejido hepático.
El papel del hígado impreso: un soporte temporal, no un reemplazo completo
El tejido hepático impreso no está diseñado para ser un reemplazo completo del hígado humano, sino para funcionar como una solución temporal que ayude a los pacientes con problemas hepáticos graves a mantenerse con vida durante varias semanas. Se espera que este tejido le brinde al hígado original del paciente el tiempo suficiente para recuperarse o, al menos, ofrezca un período de espera seguro hasta que se disponga de un hígado adecuado para el trasplante.
Importancia del proyecto ante la escasez de órganos
Las estadísticas indican que se realizan alrededor de 100,000 trasplantes de órganos cada año en los Estados Unidos, mientras que un número similar de pacientes esperan en lista para recibir un órgano compatible. El hígado es el segundo órgano más demandado para trasplante después del riñón, lo que convierte a este proyecto en una iniciativa de gran importancia para reducir la presión sobre las listas de espera y salvar vidas.
