Las autoridades de los Países Bajos informaron que se ha desmantelado una operación de tráfico de drogas en el puerto de Róterdam, resultando en la incautación de más de 1,4 toneladas de cocaína distribuidas en tres contenedores.
De acuerdo con un comunicado de la Fiscalía Pública neerlandesa, el cargamento llegó al puerto el pasado 4 de abril a bordo de un buque procedentes de Curazao, territorio autónomo de los Países Bajos. Durante la inspección rutinaria, el personal de aduanas detectó irregularidades en tres de los contenedores de la embarcación.
Detalles del cargamento incautado
La inspección detallada reveló que dos de los contenedores no transportaban mercancía alguna. En uno de ellos se hallaron 32 kilogramos de cocaína, mientras que el segundo contenía seis maletas con un total de 177 kilogramos de la droga.
El tercer contenedor, que declaraba transportar artículos para el hogar, ocultaba la mayor parte del cargamento: 35 bolsas que contenían 1.199 kilogramos de cocaína.
Las autoridades confirmaron que la totalidad de la sustancia incautada ya ha sido destruida. Actualmente, la policía, la aduana, la Fiscalía Pública y agencias de inteligencia financiera de los Países Bajos coordinan una investigación conjunta sobre el caso.
El puerto de Róterdam como punto estratégico
Siendo el puerto más importante de los Países Bajos y de Europa, Róterdam se ha consolidado en los últimos años como una “puerta de entrada” para las organizaciones narcotraficantes que buscan introducir drogas en el continente europeo, especialmente aquellas provenientes de América Latina y la región del Caribe.
Para hacer frente a esta situación, el gobierno neerlandés ha implementado un aumento en la asignación de fondos y ha reforzado las medidas anticorrupción, con el objetivo de evitar que funcionarios y trabajadores portuarios sean cooptados por los traficantes. Al respecto, la Fiscalía Pública ha señalado que la complicidad interna es un factor determinante para el éxito de estos delitos.
Además, debido al flujo constante de sustancias ilícitas entre el puerto de Róterdam y el de Amberes, en Bélgica (el segundo más grande de Europa), ambos países han creado un grupo de trabajo especial para fortalecer la colaboración y bloquear las rutas de narcotráfico entre ambas naciones.
