Existe la preocupación de que un crecimiento económico sostenido entre el 6.5% y el 7.0% en la India pueda resultar perjudicial para su prosperidad a largo plazo. Según las fuentes, este nivel de crecimiento podría conducir a un estancamiento y complacencia en el país asiático.
La advertencia sugiere que, si bien el crecimiento económico es deseable, un ritmo moderado como el mencionado podría impedir que la India alcance su máximo potencial y se enfrente a los desafíos futuros con la energía y la innovación necesarias.
