El Gobierno de la India ha activado poderes de emergencia para ordenar a todas las refinerías del país que maximicen la producción de Gas Licuado de Petróleo (GLP), con el objetivo de asegurar el suministro para 330 millones de hogares, en un contexto de crecientes tensiones en el Golfo Pérsico.
“Todas las empresas de refinación de petróleo que operan en la India deberán maximizar y garantizar que las corrientes de propano y butano producidas (…) se utilicen para la producción de GLP”, señala un extracto de la directiva oficial publicada por el diario Indian Express.
La medida implica la prohibición de desviar, utilizar, procesar o convertir estos componentes para otros derivados industriales.
Emitida por el Ministerio de Petróleo y Gas Natural, la orden prohíbe tanto a las refinerías públicas como privadas desviar sus flujos de propano y butano para la fabricación de productos petroquímicos, amparándose en la Ley de Productos Esenciales.
El gas licuado, el eslabón más débil para India
En virtud de este decreto, las plantas deberán entregar la totalidad de su producción a las tres empresas estatales comercializadoras: Indian Oil, Bharat Petroleum y Hindustan Petroleum, para su distribución a nivel nacional.
Esta decisión responde a la vulnerabilidad del GLP dentro de la cesta energética india, dado que el país importa aproximadamente el 60% de su consumo y más del 80% de esos volúmenes transitan por el estrecho de Ormuz y las rutas del Golfo Pérsico, áreas afectadas por interrupciones en el tráfico marítimo debido al conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
Según fuentes gubernamentales citadas por el diario, las refinerías disponen de reservas de crudo, gasolina y diésel para cubrir la demanda interna durante 25 días, complementadas con una semana adicional de reservas estratégicas de petróleo.
Petronet LNG, el principal importador de gas del país, con QatarEnergy como proveedor, ha emitido esta semana un aviso de “fuerza mayor” ante la posibilidad de interrupciones en el suministro a sectores industriales, priorizando así el consumo doméstico y la generación de electricidad.
