El gobernador de Indiana, Mike Braun, anunció este miércoles una suspensión temporal del impuesto sobre las ventas de la gasolina, una medida diseñada para mitigar el impacto del incremento en los precios del combustible que afecta a los residentes del estado.
Esta medida, denominada “vacaciones fiscales”, consiste en la suspensión del impuesto sobre las ventas del 7% durante un periodo de 30 días, con la posibilidad de ser extendida. Según informó el gobernador, la disposición entra en vigor de manera inmediata.
El anuncio surge en un contexto de volatilidad económica derivada del conflicto en Irán, el cual ha impulsado el costo del combustible. De acuerdo con datos de AAA, el precio promedio del galón de gasolina en Indiana alcanzó los 4.13 dólares el miércoles 8 de abril, mientras que en Indianápolis el promedio superó los 4.10 dólares.
En términos fiscales, el impuesto al combustible en Indiana se divide en dos componentes: un impuesto especial (excise tax) fijo y un impuesto variable basado en el precio promedio del mes anterior. Para abril de 2026, la carga impositiva combinada ascendía a 0.53 dólares por galón. Es importante precisar que el impuesto especial, que representa la mayor parte con 0.36 dólares, no se verá afectado por esta medida.
Por su parte, el fiscal general de Indiana, Todd Rokita, señaló que su oficina supervisará activamente los precios del combustible en todo el estado. El objetivo es prevenir la especulación de precios y asegurar que la eliminación temporal del impuesto se traduzca efectivamente en un alivio económico para los consumidores en las estaciones de servicio.
