Indonesia ha rendido honores fúnebres a los cascos azules que perdieron la vida en el Líbano, según reporta Today-Dispatch, en medio de la intensificación del conflicto entre las fuerzas israelíes y los militantes de Hezbollah en el sur del país.
Tres militares indonesios fallecidos en ataques recientes
El jefe de mantenimiento de la paz de la ONU, Jean-Pierre Lacroix, informó que al menos tres soldados indonesios desplegados con la Fuerza Interina de las Naciones Unidas en el Líbano (UNIFIL) murieron en dos incidentes distintos ocurridos recientemente.
El primer suceso tuvo lugar en una base de la UNIFIL situada en el sector oriental, cerca de Adchit Al Qusayr, donde la explosión de un proyectil provocó la muerte de un militar y dejó a otro herido de gravedad.
Posteriormente, el 30 de marzo, una segunda explosión alcanzó un convoy logístico en las inmediaciones del municipio de Bani Haiyyan, resultando en la muerte de otros dos cascos azules y dejando a dos más gravemente heridos.
Condena internacional y llamados a la rendición de cuentas
El Secretario General de la ONU, António Guterres, condenó enérgicamente estos ataques, calificándolos como graves violaciones del derecho internacional humanitario y de la Resolución 1701 (2006) del Consejo de Seguridad. Guterres advirtió que tales actos podrían constituir crímenes de guerra y subrayó la necesidad de que exista una rendición de cuentas.
Por su parte, el gobierno de Indonesia ha expresado su condena ante estos hechos, calificándolos como los incidentes más graves para sus tropas en esta misión. Jakarta ha exigido una investigación exhaustiva por parte de las Naciones Unidas y ha reiterado sus llamados a la moderación y a la desescalada de las tensiones en la región.
Actualmente, la UNIFIL mantiene una investigación abierta para determinar las circunstancias exactas y el origen de los proyectiles que causaron las bajas.
Para obtener más información, puede ver la cobertura completa en Google News.
