La inflamación y la desnutrición empeoran conjuntamente los resultados tras un accidente cerebrovascular
Una revisión narrativa ha destacado cómo la inflamación y la desnutrición pueden actuar en conjunto para empeorar los resultados en pacientes que han sufrido un accidente cerebrovascular isquémico agudo.
Según la información publicada por el European Medical Journal, un accidente cerebrovascular isquémico agudo desencadena una respuesta de inflamación sistémica, estrés metabólico y desregulación inmunológica. Paralelamente, la desnutrición es una condición común después de un ictus y se ha vinculado con una recuperación más deficiente.
La relación entre ambos factores es fundamental, ya que la combinación de la respuesta inflamatoria del organismo y la falta de nutrientes adecuados puede impactar negativamente en la evolución del paciente.
