La Secretaría Municipal de Salud de Maringá ha informado que no existe un brote de influenza B en la ciudad, desmintiendo alertas que circularon recientemente en las redes sociales.
Esta aclaración surge tras la viralización de un video publicado por la neumóloga Dra. Fernanda Cabrera, quien advirtió sobre un posible aumento significativo de pacientes enfermos. Sin embargo, los datos oficiales indican que los registros de la enfermedad entre enero y marzo de 2026 se mantienen dentro de lo esperado para el período, lo que indica un cuadro endémico típico de la estación de otoño.
Ana Gurgel, infectóloga de la red municipal, explicó que el incremento en las consultas por síndromes respiratorios es habitual en esta época del año y no representa un crecimiento anormal de los casos. Para respaldar esta afirmación, se presentaron los siguientes datos comparativos de atienciones:
- Zona Norte: 4.152 (2025) x 1.599 (2026)
- Zona Sur: 913 (2025) x 1.043 (2026)
- PAC: 2.300 (2025) x 3.000 (2026)
- Internaciones en el Hospital Municipal: 26 (2025) x 16 (2026)
“Estamos en otoño, por lo que es esperado el aumento de enfermedades respiratorias. Los datos muestran estabilidad e incluso reducción en algunos indicadores”, señaló Gurgel.
La influenza B no es el virus predominante
De acuerdo con la especialista, la influenza B no es el virus que predomina actualmente en la circulación. Los virus respiratorios más frecuentes son el rinovírus, la influenza A y el Covid-19, situándose la influenza B en último lugar.

Entre enero y marzo, se registraron 117 casos de influenza B, de los cuales solo uno evolucionó a un síndrome respiratorio grave. Todos los pacientes afectados se recuperaron.
La autoridad sanitaria sugiere que la percepción de un aumento de casos puede estar vinculada a factores como la mayor circulación de virus respiratorios durante el otoño, la permanencia en ambientes cerrados, una mayor demanda de atención médica y la ampliación de las pruebas diagnósticas en casos específicos.
Finalmente, la Alcaldía reforzó que la vacunación continúa siendo la principal estrategia de prevención para evitar complicaciones.
