La exposición Nejaušas istabas (Habitaciones Aleatorias) de Ingrīda Ivanes explora la fascinación de la artista por el concepto de hogar, la identidad y la memoria cultural. Su obra no busca reproducir lugares específicos, sino más bien indagar en cómo se construye la idea de hogar a través de la percepción y el sentimiento de pertenencia. Las pinturas, en lugar de ser representaciones directas, evocan aquello que nos define: lo visible y lo sutilmente percibido.
La muestra invita a reflexionar sobre el reconocimiento de experiencias incluso en lugares que nunca existieron. Un diálogo entre el lenguaje clásico de la pintura y los impulsos visuales generados por la inteligencia artificial da como resultado la creación de nuevos mundos. En este contexto, la obra plantea preguntas relevantes sobre la relación del ser humano contemporáneo con su entorno y la tecnología, así como sobre la búsqueda de un hogar, la paz y la seguridad en un tiempo marcado por la incertidumbre.
