Instagram está experimentando con un nuevo formato de contenido: miniseries dramáticas de formato vertical. Según informes recientes, la plataforma propiedad de Meta está probando la posibilidad de ofrecer estos episodios a través de suscripciones dentro de la propia aplicación.
Esta iniciativa representa un paso más en la estrategia de Instagram para diversificar su oferta de contenido y competir directamente con plataformas de streaming de video corto. Los usuarios podrían acceder a estas miniseries pagando una tarifa de suscripción, lo que abriría nuevas vías de monetización tanto para Instagram como para los creadores de contenido.
Aunque los detalles específicos sobre el precio de las suscripciones, la duración de las miniseries y los géneros que se explorarán son aún limitados, esta prueba piloto sugiere que Instagram busca consolidarse como un destino integral para el entretenimiento digital.
