Un alto funcionario iraquí reveló a “Al-Mudun” que la posible visita del expresidente estadounidense Donald Trump al estadio iraquí podría indicar dos escenarios: una escalada inminente del conflicto entre Washington y Teherán en Irak, o el avance de un acuerdo regional. Esta última posibilidad se evidencia, según la fuente, con la propuesta iraní de Nuri al-Maliki como candidato a liderar un “gobierno iraní” en Bagdad, una jugada que habría recibido una señal de aprobación tácita por parte de la administración Trump tras un rechazo inicial.
Al-Maliki y Trump: un último intento
El funcionario iraquí explicó que Al-Maliki ha estado involucrado en contactos secretos con figuras clave cercanas a Trump, buscando transmitirles que el “Al-Maliki de 2026” ha aprendido lecciones del “Al-Maliki de 2014”. A pesar de que Al-Maliki se sintió alentado por los resultados de sus conversaciones con los estadounidenses, con el conocimiento de Irán, no se sorprendió por la negativa de Trump expresada a través de un mensaje en redes sociales. Su objetivo, según la fuente, es convencer a Washington de que no será un adversario de Estados Unidos dentro de Irak.
Al-Maliki: la carta del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica
Al presentarse como candidato para liderar un gobierno iraquí con decisiones tomadas en Teherán, Irán ha comenzado a fortalecer sus posiciones en una posible negociación secreta, ya en curso o a punto de comenzar, para alcanzar un acuerdo entre Estados Unidos e Irán que incluya un gobierno iraquí liderado por una figura moderada. Sin embargo, el funcionario iraquí advierte que la situación en Irak representa un “nudo difícil” en cualquier negociación entre Washington y Teherán, ya que la crisis iraquí y la influencia iraní van más allá de la formación del gobierno y plantean múltiples obstáculos que podrían frustrar cualquier acuerdo.
Una fuente dentro del marco político chií iraquí informó a “Al-Mudun” que la influencia iraní dentro del marco es predominante, y que la nominación de Al-Maliki, aunque con reservas, no encontró oposición. La fuente añadió que la promoción del nombre de Al-Maliki se originó en reuniones de alto nivel de líderes del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica iraní. No obstante, también señaló que el marco, impulsado por Irán, tiene un “plan B” en caso de que la candidatura de Al-Maliki se enfrente a complicaciones inesperadas, como la movilización de la opinión pública iraquí con apoyo estadounidense. Considera que la “voz estadounidense” ha ganado fuerza en Irak, aunque no tiene el mismo impacto que la iraní.
¿Al-Sudani o Al-Shatri?
Otra fuente dentro del marco chií reveló que el actual primer ministro, Mohamed Shia Al-Sudani, es una opción viable, en caso de que Irán decida sacrificar a Al-Maliki y pedirle que renuncie a formar gobierno. También se menciona al jefe del servicio de inteligencia iraquí, Hamid Al-Shatri. Mientras que Irán se inclina por Al-Sudani como un “alternativo seguro”, Washington prefiere a Al-Shatri por su experiencia en seguridad y sus canales de comunicación con la administración estadounidense. Sin embargo, fuentes en Bagdad sugieren que tanto Washington como Teherán recibirían la designación de Al-Shatri con “mitigada satisfacción”.
Según fuentes e impresiones iraquíes, es probable que ocurran eventos inesperados en Irak a finales de esta semana, instigados por Irán o Estados Unidos, en un intento iraní de convertir a Irak en un “campo de agotamiento avanzado” para la administración Trump, buscando impedir que se concentre en Irán. Una escalada de la situación en Irak podría alterar significativamente los cálculos de Trump, mientras que otras fuentes sugieren que Trump podría ordenar “desestabilizar” a Irán en Irak en los próximos días.
En un detalle curioso, los iraquíes recuerdan con ironía y amargura que fue el propio Nuri al-Maliki quien, en diciembre de 2008, impidió que dos zapatos lanzados por un periodista iraquí impactaran al entonces presidente estadounidense George W. Bush durante su visita a Bagdad, extendiendo sus manos dos veces para interceptarlos.
