Irán advierte sobre ataques a infraestructura energética y hídrica si EE. UU. Ataca su red eléctrica; riesgo de cierre del Estrecho de Ormuz y crisis global
La tensión en Oriente Medio se ha intensificado significativamente después de que Irán emitiera una advertencia el domingo, anunciando que respondería con ataques a los sistemas de energía y agua de países vecinos en el Golfo Pérsico si el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cumpliera con la amenaza de atacar la red eléctrica iraní en las próximas 48 horas.
Esta advertencia eleva la gravedad de un conflicto que ya lleva más de tres semanas y aumenta el riesgo de ataques a la infraestructura civil, lo que podría desencadenar una crisis regional de gran envergadura y generar repercusiones en la economía mundial en el momento en que los mercados financieros reabran.
Paralelamente, la situación en Israel sigue siendo tensa, con sirenas de alerta antiaérea sonando en todo el país desde las primeras horas de la mañana, después de que Irán lanzara misiles contra áreas del sur. Esto provocó un número significativo de heridos en las ciudades de Arad y Dimona, mientras que las fuerzas israelíes respondieron con ataques contra Teherán.
La amenaza estadounidense se produjo después de que Trump anunciara a través de las redes sociales que, si Irán no abría completamente la ruta marítima en el Estrecho de Ormuz en 48 horas, Estados Unidos “destruiría” las centrales eléctricas iraníes, comenzando por la más grande. También se informó que marines estadounidenses y equipos militares se están desplegando en la región.
Expertos señalan que, si bien un ataque al sistema eléctrico afectaría gravemente a Irán, el impacto en los países árabes del Golfo podría ser aún mayor, dado que estos dependen en gran medida de la electricidad para la vida en las ciudades desérticas, incluida la producción de agua potable a partir de la desalinización.
Mohammad Baqer Qalibaf, presidente del parlamento iraní, advirtió que, si las centrales eléctricas de Irán fueran atacadas, la infraestructura energética en Oriente Medio podría ser destruida de forma “irreversible”.
Mientras tanto, la Guardia Revolucionaria Iraní anunció que el Estrecho de Ormuz se cerraría por completo hasta que se restauraran las centrales eléctricas dañadas, una ruta que transporta aproximadamente el 20% del petróleo y el gas natural licuado a nivel mundial.
El aumento de la tensión ha afectado gravemente a los mercados globales, con los precios del petróleo alcanzando máximos de casi cuatro años, mientras que los precios del gas en Europa se dispararon un 35% debido a las preocupaciones sobre el suministro. Los analistas consideran que esta situación es una “bomba de tiempo de incertidumbre” que podría provocar una caída inmediata de los mercados bursátiles.
Además, Irán ha intensificado su capacidad militar al lanzar misiles balísticos de más de 4.000 kilómetros de alcance contra bases en el Océano Índico, y se informó que algunos de los ataques impactaron cerca de una planta nuclear israelí.
El conflicto se ha extendido a otros frentes, con el grupo Hezbollah en Líbano, respaldado por Irán, lanzando cohetes contra áreas del norte de Israel, mientras que Israel respondió con operaciones militares en el sur del Líbano.
Hasta el momento, más de 2.000 personas han muerto en la guerra que comenzó el 28 de febrero, y la situación sigue sin mostrar signos de mejora. Líderes religiosos como el Papa León han hecho un llamamiento a poner fin a la violencia, calificando esta pérdida de vidas como una “vergüenza para la humanidad”.
