El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, ha instado a las autoridades iraníes a detener inmediatamente toda forma de violencia y represión contra los manifestantes pacíficos y a restablecer el acceso total a internet y las telecomunicaciones.
“El asesinato de manifestantes pacíficos debe cesar, y es inaceptable la catalogación de los protestantes como ‘terroristas’ para justificar la violencia contra ellos”, declaró Türk.
Represión de las demandas de cambio
Desde el 28 de diciembre, ciudadanos de todas las provincias de Irán han salido a las calles, inicialmente para expresar su frustración por la inflación récord, el aumento de los precios de los alimentos y el repentino colapso de la moneda nacional.
Türk recordó que también se produjeron protestas en 2022, con amplios sectores de la población exigiendo un cambio fundamental en la forma en que se gobierna el país, “y una vez más, la reacción de las autoridades es infligir fuerza brutal para reprimir las legítimas demandas de cambio”.
“Este ciclo de violencia horripilante no puede continuar. El pueblo iraní y sus demandas de justicia, igualdad y equidad deben ser escuchados”, afirmó. Además, todas las muertes, la violencia contra los manifestantes y otras violaciones de los derechos humanos deben ser investigadas y los responsables deben rendir cuentas.
Preocupación por las posibles ejecuciones
Varios hospitales se encuentran, según informes, desbordados por el número de víctimas, entre ellas niños. Los cortes de internet han dificultado la verificación, aunque algunos servicios telefónicos se han restablecido parcialmente.
También se informa de que miembros de las fuerzas de seguridad han muerto.
“Es extremadamente preocupante observar las declaraciones públicas de algunos funcionarios judiciales que indican la posibilidad de aplicar la pena de muerte a los manifestantes a través de procedimientos judiciales acelerados”, añadió Türk.
Desde el 8 de enero, las autoridades iraníes han impuesto un apagón de internet en todo el país, lo que afecta los derechos de las personas a la libertad de expresión y al acceso a la información, interrumpe los servicios de emergencia y de salvamento de vidas y obstaculiza la supervisión independiente de los derechos humanos.
“Los iraníes tienen derecho a manifestarse pacíficamente”, dijo Türk. “Sus quejas deben ser escuchadas y abordadas, y no instrumentalizadas por nadie”.
Expertos en derechos humanos piden poner fin a la violencia y promover el diálogo
Por separado, un grupo de expertos independientes en derechos humanos instó a Irán a romper el ciclo de violencia y crear un espacio para el diálogo.
“El uso de fuerza letal contra manifestantes pacíficos, las detenciones arbitrarias (incluidas las de niños) y los ataques contra centros médicos constituyen claras violaciones del derecho internacional de los derechos humanos”, afirmaron.
En los últimos días, se ha informado del uso letal y excesivo de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad, que incluye disparos directos contra manifestantes en su mayoría pacíficos con rifles, escopetas cargadas con perdigones metálicos, cañones de agua y gases lacrimógenos, además de palizas.
Además, existen informes de redadas en hospitales, el uso de gas lacrimógeno en instalaciones médicas e intentos de arrestar a manifestantes heridos, mientras que más de 2.600 personas han sido detenidas, incluidos escolares.
En relación con los informes de condenas a muerte, los expertos advirtieron que “si se implementan, esto agravaría los presuntos asesinatos ilegales de manifestantes por parte de las fuerzas de seguridad en las calles con ejecuciones sancionadas por el Estado”.
Los cuatro expertos son relatores especiales nombrados por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU . Sus mandatos individuales abarcan cuestiones como la situación de los derechos humanos en Irán y la promoción de los derechos a la libertad de opinión, de reunión y de asociación en todo el mundo.
Trabajan de forma voluntaria y son independientes de cualquier gobierno u organización, incluida la ONU. No son personal de la ONU ni reciben remuneración por su trabajo.
