El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró haber sido informado por “fuentes muy importantes del otro lado” de que la represión de las protestas en Irán está disminuyendo y que no existen planes para ejecuciones masivas. “Se nos ha informado de que las muertes en Irán se están deteniendo — se han detenido — se están deteniendo”, afirmó Trump.
El mandatario estadounidense no descartó, sin embargo, una posible acción militar de Estados Unidos en Irán. “Vamos a observar cómo se desarrolla el proceso”, señaló, agregando que la administración norteamericana ha recibido una “declaración muy buena” de Irán.
Trump aseguró que “no hay planes para ejecuciones”, refiriéndose específicamente a la condena a muerte del manifestante Erfan Soltani, de 26 años.
“No hay ningún plan para ejecuciones, ni una ejecución, ni ejecuciones — eso me fue informado por fuentes confiables”, reiteró. “Pero esto me ha afectado profundamente. No van a ejecutar a nadie”.
Mientras tanto, las autoridades iraníes han afirmado tener “control total” de la situación en el país. “Ahora (…) prevalece la calma. Tenemos control total” de la situación, declaró el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, en una entrevista con Fox News este miércoles, tras más de dos semanas de protestas reprimidas con fuerza.
Amnistía Internacional alerta sobre “asesinatos en masa sin precedentes”
El jefe del poder judicial iraní había sugerido que los manifestantes detenidos en las protestas de las últimas semanas serían sometidos a juicios sumarios y ejecuciones, una perspectiva que el presidente estadounidense amenazó con represalias.
En tanto, activistas advierten que los ahorcamientos de los miles de detenidos en las manifestaciones podrían ocurrir pronto. El responsable judicial de la República Islámica, Gholamhossein Mohseni-Ejei, defendió un tratamiento “rápido” de los casos en un video compartido en línea por la televisión estatal iraní.
Amnistía Internacional (AI) alertó este miércoles sobre los “asesinatos ilegales en masa cometidos a una escala sin precedentes” durante las protestas antigubernamentales en Irán e instó a los estados miembros de la ONU a impedir “más derramamiento de sangre”.
En un comunicado, la organización no gubernamental apeló a los estados miembros “a reconocer que la impunidad sistémica y continua por los crímenes cometidos por las fuerzas de seguridad” en las protestas actuales y pasadas “ha alentado a las autoridades iraníes a persistir en su conducta criminal”.
Según Amnistía, existen videos verificados e información confiable de testigos presenciales en Irán que apuntan a una represión a gran escala con el objetivo de “aplastar la revuelta mayoritariamente pacífica”, iniciada el 28 de diciembre, y que habría costado al menos dos mil vidas.
“Los estados miembros de la ONU deben tomar medidas inmediatas y coordinadas para impedir más derramamiento de sangre, incluyendo la convocatoria de sesiones especiales en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y en el Consejo de Seguridad”, apeló la ONG, añadiendo que también deben “considerar el establecimiento de mecanismos de justicia internacional destinados a promover investigaciones criminales y juicios rápidos” de los autores de crímenes contra el derecho internacional y graves violaciones de los derechos humanos, recomendando además el recurso al Tribunal Penal Internacional (TPI).
“Esta espiral de derramamiento de sangre e impunidad debe acabar”, enfatizó Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía, citada en el comunicado, comentando que, “mientras grandes sectores de la sociedad iraní tomaban las calles, enfrentando balas, el líder supremo de Irán y las fuerzas de seguridad lanzaron su represión más sangrienta hasta la fecha”.
“De acuerdo con las pruebas recogidas por Amnistía Internacional, las fuerzas de seguridad posicionadas en las calles y en los tejados, incluyendo de edificios residenciales, mezquitas y comisarías de policía, dispararon repetidamente escopetas y carabinas cargadas con balas de metal, alcanzando a manifestantes desarmados, frecuentemente en la cabeza y el tronco”, describe la ONG.
Irán está siendo sacudido por una nueva ola de protestas desde el 28 de diciembre, iniciada en Teherán por comerciantes y sectores económicos afectados por el colapso del rial, la moneda iraní, y por la elevada inflación, extendiéndose después a más de 100 ciudades del país.
Amnistía relata que analizó decenas de videos y fotografías relacionados con la represión de las protestas, a partir del 8 de enero en 10 ciudades de las provincias de Alborz, Gilan, Kermanshah, Razavi Khorasan, Sistán-Baluchistán y Teherán, y consultó a un patólogo independiente sobre imágenes que muestran heridas fatales o graves.
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