La música ha perdido a una de sus parejas más singulares. Irena Havlová, miembro del dúo musical junto a su esposo Vojtěch Havel, falleció en octubre de 2025, casi un año después del repentino fallecimiento de Vojtěch, ocurrido tras una gira por las Islas Feroe. La noticia fue confirmada por su hermano, quien reveló que Irena había partido “en silencio, pacíficamente”, respetando así su deseo.
Irena Havlová, nacida el 26 de mayo de 1959 en Rychnov nad Kněžnou, se dedicó a la música junto a Vojtěch Havel, formando una colaboración tan armoniosa que eran considerados un único ente artístico. Su trabajo, que comenzó en los años 70, fusionaba elementos del minimalismo europeo con el barroco, la música clásica y las tradiciones orientales, cautivando a audiencias tanto en la República Checa como en el extranjero.
En la década de los 80, fundaron el grupo Capella Antiqua e Moderna, explorando técnicas de composición e interpretación innovadoras. Posteriormente, colaboraron con el músico Oldřich Janota hasta 1990, momento en que emprendieron su camino independiente. En la primera mitad de los 90, una serie de viajes a la India les proporcionaron inspiración para varios álbumes y películas de autor.
A lo largo de su carrera, trabajaron con artistas como Alan Vitouš, Tony Ackerman y Jiří Stivín, utilizando una variedad de instrumentos y transmitiendo un mensaje espiritual y pacífico a través de su música. Su álbum “Four Hands” (Animal Music, 2024) fue galardonado con el premio Anděl, y recibieron el premio Český Lev por la banda sonora de la película “Křižáček” (2017).
En 2024, publicaron “Excursin Animato”, una grabación de un concierto único junto al dúo experimental Kora et le Mechanix, realizado en el festival Alternativa en 2006.
