Italia ha expresado su protesta formalmente este fin de semana por la liberación de Jacques Moret, un ciudadano francés y propietario del bar donde ocurrió un trágico incendio durante las celebraciones de Año Nuevo.
La fiscalía ha determinado que el incendio se originó, muy probablemente, cuando personas que celebraban la llegada del nuevo año elevaron botellas de champán con bengalas, las cuales provocaron la ignición de espuma aislante acústica en el techo del sótano del bar.
El incendio causó la muerte de 40 personas y dejó 116 heridos. Entre los afectados se encuentran 16 ciudadanos italianos.
El propietario del bar, Jacques Moreti, fue detenido el 9 de enero, pero fue liberado esta semana bajo fianza.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, calificó la liberación de Moreti como un insulto a la memoria de las víctimas y sus familias. En un comunicado emitido por el gobierno italiano, se indica que Meloni y el ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, han instruido al embajador italiano para que se ponga en contacto de inmediato con el fiscal jefe del cantón de Valais en Suiza, con el fin de expresar la firme indignación de Italia por la liberación de Moreti. Al embajador italiano se le ha ordenado regresar a Roma para recibir instrucciones sobre los próximos pasos a seguir.
