La joyera Jan Logan, conocida por su elegancia discreta, falleció recientemente después de una batalla contra una enfermedad. Según se informa, la última vez que la autora vio a Logan, ambas ocultaban su calvicie, y Logan lo hizo con la misma sofisticación que caracterizaba su trabajo.
Hija de agricultores y graduada en secretariado de Narrabri, en el noroeste de Nueva Gales del Sur, Logan abrió su joyería homónima en 1989, a los 50 años. La primera tienda, ubicada en Double Bay, sigue en pie hoy en día, con el estudio a solo una manzana de distancia. A pesar de comenzar su negocio más tarde en la vida, Logan construyó una marca que se convirtió en sinónimo de estilo sobrio y refinado.
Loading…
