El gobierno japonés ha anunciado que la evaluación de la salud mental, conocida como “Stress Check”, será obligatoria para todas las empresas a partir de mayo de 2028. Esta medida se basa en una modificación de la Ley de Seguridad e Higiene en el Trabajo, aprobada el pasado mes de mayo, que elimina la restricción anterior que limitaba la obligación a las empresas con al menos 50 empleados, incorporando así a millones de trabajadores de empresas más pequeñas. La reforma responde a la creciente preocupación del Ministerio de Trabajo por el elevado número de accidentes laborales relacionados con problemas de salud mental y las deficiencias en la implementación de medidas preventivas en las pequeñas empresas.
Hasta ahora, la obligación solo se aplicaba a las empresas con 50 o más empleados, mientras que las empresas más pequeñas solo tenían la obligación de esforzarse por cumplirla. Según una encuesta del Ministerio de Trabajo, entre el 80 y el 90 por ciento de las empresas con al menos 50 empleados realizan el “Stress Check”, mientras que en las empresas con menos de 50 empleados, la tasa es de alrededor del 30 por ciento. El 14º Plan Nacional para la Prevención de Accidentes Laborales establece el objetivo de aumentar la proporción en las empresas más pequeñas hasta al menos el 50 por ciento para el año fiscal 2027.
Escasas medidas de prevención de la salud mental en las pequeñas empresas
Además de la baja tasa de participación en el “Stress Check”, el Ministerio señala la falta de medidas generales de prevención de la salud mental. Una encuesta realizada en 2024 reveló que el 94,3 por ciento de las empresas con al menos 50 empleados implementan medidas de prevención de la salud mental, mientras que en las empresas con entre 30 y 49 empleados, el porcentaje es del 69,1 por ciento y del 55,3 por ciento en las empresas con entre 10 y 29 empleados.
El Ministerio publicó un manual para pequeñas empresas en su sitio web el 25 de febrero y anunció un período de transición de hasta tres años después de la promulgación de la ley. La ampliación de la obligación tiene como objetivo arraigar la atención de la salud ocupacional de manera integral.
Aumento de los accidentes laborales relacionados con la salud mental en Japón
El “Stress Check” se introdujo en diciembre de 2015 para permitir a los trabajadores evaluar su estado de salud mental y proporcionar a las empresas información para mejorar el entorno laboral. Los empleados responden a un cuestionario estandarizado sobre la carga de trabajo, el apoyo en el entorno y el estado de salud. Si los niveles de estrés son altos, se recomienda una consulta con un médico. Si el médico determina que es necesario tomar medidas, la empresa debe considerar medidas como la reducción de la jornada laboral o el traslado.
A pesar de su introducción, el número de accidentes laborales reconocidos debido a enfermedades mentales ha aumentado. En el año fiscal 2024 se reconocieron 1.055 casos. En el año fiscal 2015, el año de su introducción, se reconocieron 472 casos. En diez años, la cifra se ha más que duplicado en Japón.
Debate sobre los análisis de grupo
En relación con la modificación de la ley, el comité especializado del Ministerio discutió la posibilidad de hacer obligatorios los llamados análisis de grupo. En esta evaluación, los resultados anónimos de los empleados individuales se resumen por departamento para identificar tensiones estructurales y adaptar el entorno laboral de manera específica.
Según el Ministerio, sin embargo, incluso las empresas con al menos 50 empleados solo realizan este tipo de análisis de grupo en aproximadamente el 50 por ciento de los casos. Las empresas citaron la falta de necesidad, la falta de tiempo y la insuficiencia de recursos humanos y financieros como razones. Por lo tanto, no se ha tomado una decisión sobre la obligatoriedad por el momento. Un portavoz del Ministerio explicó que el “Stress Check” está concebido como un sistema integrado de evaluación individual, análisis de grupo y mejora del entorno laboral, y que una obligación inmediata de realizar análisis de grupo sería prematura.
En relación con la modificación de la ley, también se estableció que el gobierno debe examinar el análisis de grupo obligatorio y otras medidas de prevención de la salud mental.
El abogado laboral Takenori Mishiba, de la Universidad Kinki, explicó que la ampliación a las pequeñas empresas corresponde a un objetivo a largo plazo del Ministerio. Al mismo tiempo, señaló que hasta ahora no existen datos fiables que demuestren una reducción de enfermedades como la depresión o los trastornos de adaptación como resultado del “Stress Check”. Dada la creciente cantidad de accidentes laborales reconocidos relacionados con la salud mental, el Estado debe examinar instrumentos más eficaces, además de ampliar el ámbito de aplicación.
