Japón ha dado un paso histórico en la medicina regenerativa. A principios de marzo de 2026, el Ministerio de Salud japonés autorizó la producción y comercialización de dos tratamientos innovadores que utilizan células madre pluripotentes inducidas, conocidas como células iPS. Uno de estos tratamientos está destinado a la enfermedad de Parkinson, mientras que el otro se enfoca en ciertas formas graves de insuficiencia cardíaca.
Se espera que estas terapias estén disponibles para los pacientes a partir del verano de 2026. De confirmarse, serían los primeros tratamientos en el mundo que utilizan células iPS disponibles en el mercado.
Una revolución científica originada en Japón
Las células iPS son fundamentales en este importante avance médico. Descubiertas por el investigador japonés Shinya Yamanaka, galardonado con el Premio Nobel de Medicina en 2012, permiten “reprogramar” células adultas para devolverles un estado similar al de las células embrionarias.
En la práctica, los científicos toman una célula ya especializada (por ejemplo, una célula de la piel) y borran su identidad biológica. Esta célula vuelve entonces a ser capaz de transformarse en casi cualquier tipo de célula del cuerpo humano: neuronas, células cardíacas, células hepáticas, etc.
Normalmente, cada célula permanece en su puesto. Las células iPS, por otro lado, permiten reiniciar estas células para enseñarles un nuevo oficio, con el fin de reemplazar las que están defectuosas.
Un nuevo tratamiento para la enfermedad de Parkinson
El primer tratamiento autorizado, llamado Amchepry, ha sido desarrollado por el laboratorio farmacéutico Sumitomo Pharma. Se basa en la implantación en el cerebro de células iPS transformadas en precursores de neuronas dopaminérgicas.
En la enfermedad de Parkinson, estas neuronas específicas desaparecen progresivamente. Sin embargo, ellas producen la dopamina, una molécula esencial para el control de los movimientos. Su destrucción provoca los síntomas característicos de la enfermedad: temblores, rigidez muscular o lentitud de los gestos.
El objetivo del tratamiento es, por lo tanto, reemplazar las neuronas perdidas por nuevas células capaces de producir dopamina.
Un ensayo clínico llevado a cabo por la Universidad de Kioto probó este enfoque en siete pacientes de entre 50 y 69 años. Cada uno recibió entre cinco y diez millones de células implantadas en ambos hemisferios cerebrales.
Los pacientes fueron seguidos durante dos años, sin efectos secundarios importantes. Cuatro pacientes mostraron una mejoría en sus síntomas, según los resultados del estudio.
El tratamiento ha recibido una autorización condicional y temporal, un mecanismo japonés que permite acelerar el acceso a terapias innovadoras cuando los primeros resultados se consideran prometedores.
Un segundo tratamiento para reparar el corazón
Pero eso no es todo. El Ministerio de Salud japonés también ha aprobado un segundo tratamiento, llamado ReHeart, desarrollado por la startup médica Cuorips.
Esta terapia consiste en aplicar sobre el corazón un pequeño parche compuesto por células cardíacas derivadas de células iPS. Estas láminas de tejido cardíaco pueden favorecer la formación de nuevos vasos sanguíneos y mejorar la función del músculo cardíaco. En pacientes que sufren de insuficiencia cardíaca grave, esta técnica podría ayudar a fortalecer un corazón debilitado y mejorar la calidad de vida.
Resultados alentadores
Ambas terapias ya han sido probadas en pacientes en Japón con resultados considerados prometedores. Las personas con enfermedad de Parkinson han presentado una reducción de ciertos trastornos motores, mientras que los pacientes con enfermedades cardíacas han visto mejorar sus síntomas, como la dificultad para respirar o las palpitaciones.
Cientos de pacientes podrían beneficiarse ahora de estos tratamientos en los próximos meses. Las autoridades japonesas incluso están considerando su reembolso por el sistema de seguridad social.
“Espero que esto traiga alivio a los pacientes, no solo en Japón sino en todo el mundo”, declaró el ministro de Salud japonés, Kenichiro Ueno.
Una enfermedad que afecta a millones de personas
La enfermedad de Parkinson es una de las enfermedades neurodegenerativas más frecuentes. Afecta a alrededor de 10 millones de personas en todo el mundo. Hoy en día, los tratamientos disponibles, como la L-Dopa, pueden reducir algunos síntomas, pero no detienen la progresión de la enfermedad.
Durante décadas, los investigadores han estado explorando otra vía: reemplazar las neuronas destruidas en lugar de simplemente compensar sus efectos.
La llegada de las células iPS abre un nuevo camino. Si los resultados se confirman, estas terapias podrían marcar el comienzo de una nueva era para la medicina regenerativa, capaz de reparar órganos o tejidos dañados.
