Los líderes del Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, los Países Bajos, Japón y Canadá han emitido una declaración conjunta sobre el Estrecho de Ormuz. En la declaración, expresaron su disposición a contribuir a los esfuerzos apropiados para garantizar el paso seguro a través del estrecho.
Sin embargo, según se indica en la declaración, la tarea actual parece ser bastante difícil. El comunicado condena enérgicamente los recientes ataques de Irán contra buques mercantes no armados en el Golfo, los ataques a infraestructuras civiles, incluidas las instalaciones de petróleo y gas, y el cierre de facto del Estrecho de Ormuz por parte de las fuerzas iraníes.
Los líderes también expresaron su disposición a contribuir a los esfuerzos para asegurar el tránsito marítimo y dieron la bienvenida al compromiso de las naciones que participan en la planificación preparatoria.
Expertos señalan que asegurar el Estrecho de Ormuz sería una tarea militar exigente. En la práctica, los buques de guerra tendrían que reunirse a la entrada del estrecho y luego escoltar grupos de buques mercantes a través del paso en formación de convoy. Un destructor u otro buque de escolta podría proporcionar una pantalla protectora alrededor de varios petroleros, pero esa protección estaría limitada tanto por el tiempo como por la geografía.
En caso de un ataque a un convoy por parte de misiles o drones iraníes, el buque de escolta tendría solo segundos para responder. Se ha observado un modelo similar en el Mar Rojo para contrarrestar los ataques hutíes. No obstante, estas operaciones consumen importantes recursos y son extremadamente costosas si deben mantenerse para cada tránsito.
La amenaza no provendría únicamente del aire o de la costa, ya que Irán también podría recurrir a enjambres de lanchas rápidas operando desde calas y bases costeras cercanas.
