Sin acuerdo entre Estados Unidos e Irán tras intensas negociaciones en Pakistán
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, y funcionarios iraníes han confirmado que persisten diferencias significativas en el camino hacia un acuerdo que permita poner un fin permanente a la guerra. A pesar de que se mantiene vigente un frágil alto el fuego de dos semanas, las conversaciones maratónicas no lograron concretar un pacto de paz.

Tras una primera jornada de negociaciones que se extendió durante 21 horas, el equipo negociador estadounidense abandonó Pakistán sin alcanzar un consenso. Estos encuentros representaron el nivel más alto de interacción directa entre Washington y Teherán en décadas, con el objetivo de detener el conflicto que ha durado varias semanas.
Entre los temas centrales de la agenda estuvieron el desarrollo nuclear, las sanciones y las reparaciones de guerra. Sin embargo, el control del estratégico estrecho de Ormuz se consolidó como uno de los principales puntos de «serio desacuerdo», según reportó la agencia de noticias Tasnim.
Desde el lado iraní, el Ministerio de Asuntos Exteriores había advertido previamente que el éxito de las reuniones dependía de que Washington evitara realizar «demandas excesivas» y «solicitudes ilegales». En reuniones preliminares con mediadores pakistaníes, Irán exigió un alto el fuego en el Líbano, reparaciones y el desbloqueo de activos congelados como condiciones para el acuerdo.
Por su parte, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, quien no estuvo presente en las conversaciones, reafirmó a través de redes sociales que su gobierno mantendrá la lucha contra el régimen iraní y sus aliados.
En cuanto a la postura de Donald Trump, el mandatario declaró ante la prensa que el resultado de las negociaciones no representaba una diferencia para él, asegurando que «ganamos» independientemente de si se llega a un acuerdo o no.
Este escenario se desarrolla mientras la crisis regional continúa escalando; según datos del Ministerio de Salud, los recientes ataques israelíes en el Líbano han dejado un saldo de más de 2,000 muertos y más de 6,300 heridos.
