El alcalde de Seúl, Oh Se-hoon, ha expresado su fuerte rechazo a la decisión de no procesar a Jeon Jae-soo, candidato del Partido Democrático para la alcaldía de Busan, en relación con las sospechas de haber recibido dinero y relojes de lujo de la Iglesia de la Unificación.
Acusaciones de parcialidad y «planificación electoral»
A través de sus redes sociales el pasado 12 de abril, Oh Se-hoon calificó al Fiscal Especial Min Jung-ki como un «equipo de planificación electoral del Partido Democrático». El alcalde sostuvo que la decisión de no presentar cargos fue el resultado de una investigación «maliciosa, sesgada y distorsionada», asegurando que se le otorgó una «exoneración» a Jeon Jae-soo justo después de que este fuera confirmado como candidato para la alcaldía de Busan.
Según la denuncia de Oh, el Fiscal Especial Min Jung-ki tuvo conocimiento de las sospechas sobre la recepción de bienes materiales desde agosto del año pasado, pero retrasó la investigación durante más de tres meses. No fue sino hasta diciembre, cuando los detalles del caso se filtraron a la prensa, que la investigación fue transferida a la policía. Oh afirmó que este periodo fue el «tiempo dorado» para esclarecer los hechos y que el retraso deliberado permitió la destrucción de pruebas.
El alcalde de Seúl destacó una contradicción en los resultados judiciales: mientras que Jeon Jae-soo fue exonerado, cuatro de sus colaboradores fueron procesados bajo cargos de destrucción de pruebas. Oh argumentó que, si el Fiscal Especial hubiera tenido una voluntad real de investigar, se habrían podido aplicar leyes más severas contra el soborno, las cuales tienen un periodo de prescripción de diez años.
Contraste judicial y repercusiones
Oh Se-hoon comparó este escenario con su propia situación legal, alegando que en su caso los tiempos de procesamiento fueron ajustados con precisión para coincidir con el periodo electoral, exactamente seis meses antes de los comicios, contrastando lo que él describe como una justicia desigual entre los partidos.

Más allá de las críticas del alcalde, el caso sigue generando controversia. A pesar de la decisión de no procesar a Jeon Jae-soo por los fondos de la Iglesia de la Unificación, persisten interrogantes legales sobre la posible difusión de hechos falsos. Asimismo, han surgido denuncias por «distorsión de la ley» contra los responsables de la gestión del caso, en medio de un intenso debate sobre si las autoridades judiciales están actuando según intereses políticos.
